Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, ha mantenido una postura notablemente discrepante con Donald Trump en temas clave como Gaza, Venezuela y el gasto militar. Sin embargo, su reciente rechazo a apoyar la ofensiva estadounidense contra Irán desde las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) puede representar un punto de inflexión en las relaciones bilaterales. Esta decisión provocó una fuerte reacción por parte de Trump, quien, en declaraciones recientes, llegó a sugerir la expulsión de España de la OTAN y amenazó con interrumpir “todo el comercio” de Estados Unidos con España.
Impacto en la política nacional
El enfrentamiento entre la Administración Trump y el Gobierno de España plantea interrogantes sobre su influencia en la política interna. Según encuestas, Trump es percibido con rechazo por el 76,5% de los españoles, lo cual podría presentar una oportunidad para Sánchez de consolidar su apoyo electoral. El politólogo Pablo Simón, de la Universidad Carlos III, señala que un conflicto de este tipo podría cohesionar a la base del PSOE y atraer votos de otros partidos de izquierda, aunque advierte que la situación no es tan crítica como en otros casos internacionales.
Ejemplos anteriores en contextos de confrontación con Trump, como el de Dinamarca y Canadá, sugieren que los líderes que han plantado cara al ex presidente han obtenido beneficios electorales. En Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen convino un adelanto electoral tras un altercado con Trump sobre Groenlandia, lo que convirtió a su partido en el favorito de las encuestas. De manera similar, el primer ministro canadiense, Mark Carney, enfrentó desafíos y consiguió una victoria inesperada tras confrontar a Estados Unidos.
Reacciones y perspectivas
El consultor político César Calderón considera que la disputa con Trump podría ser “la gran oportunidad” para que Sánchez convoque elecciones anticipadas. La tension con el ex mandatario norteamericano podría generar un efecto de cohesión en torno a Sánchez, especialmente entre los votantes de izquierda más críticos con la OTAN. Sin embargo, las repercusiones económicas negativas derivadas de las acciones de Trump podrían cambiar la percepción pública.
Asimismo, Tarek Jaziri-Arjona, investigador de la ONG More in Common, resalta que Sánchez podría beneficiarse de una percepción creciente de que España debe disminuir su dependencia de Estados Unidos, especialmente ante el unilateralismo de Trump. Pero advierte que las repercusiones de cualquier acción hostil de EE UU serían cruciales para la opinión pública.
Opiniones divididas
Los análisis del CIS revelan que la desaprobación hacia Trump es notablemente más alta en la izquierda, donde el 82% de los votantes del PSOE y el 94% de los de Sumar tienen una opinión negativa de él. En contraste, el apoyo del PP se sitúa en el 57%, mientras que en Vox, el 59,2% tiene una visión favorable, aunque este dato no refleja un consenso unánime. La división se amplía al considerar la percepción de que Trump representa un peligro para la paz mundial, siendo este sentimiento compartido, sorprendentemente, por un 67,6% de los votantes del PP y 45% en Vox.
Apoyo a las bases militares
La decisión de Sánchez sobre Irán se suma a su historial de críticas a las políticas de Trump, lo que se ha traducido en un apoyo general de la población hacia su postura. En una reciente encuesta, sólo el 34,7% opinaba que España debería ceder ante las exigencias de Trump. Sin embargo, el rechazo hacia él no implica un rechazo a la presencia militar estadounidense en España, donde el 36% de los encuestados tiene una opinión positiva sobre las bases de Rota y Morón, mientras que solo un 29% la considera negativa.
Así, a pesar de la oposición generalizada a Trump, la mayoría de los españoles todavía ven las bases estadounidenses como un elemento importante en la relación entre España y EE UU.
