Nueva controversia de la UNGRD en La Guajira: el agua ya no vota

Nueva controversia de la UNGRD en La Guajira: el agua ya no vota

Elecciones legislativas en La Guajira: Escenario electoral y corrupción

En el vibrante andén de Riohacha, en la costa del mar Caribe colombiano, un hombre cambia de gorra. Primero se quita la roja del Partido Liberal y se coloca una blanca del Pacto Histórico, el partido en el poder. En La Guajira, famosa por su intenso calor, regalar gorras con el nombre de políticos se ha convertido en una estrategia efectiva de campaña a pocos días de las elecciones legislativas. Los clanes tradicionales han llenado la capital departamental de publicidad, mientras que ritmos de champetas y vallenatos de campaña resuenan en cada esquina.

Los candidatos mejor posicionados para ocupar un puesto en el Congreso están envueltos en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Esta crisis ha puesto en evidencia la falta de agua, una promesa incumplida durante décadas. Este tema se convierte en un punto sensible en el entramado político que ha golpeado al actual Gobierno de Gustavo Petro.

Poder político en Riohacha y Uribia

El poder en La Guajira se concentra principalmente en dos ciudades: Riohacha y Uribia. Ambas tienen alrededor de 200.000 habitantes y están en medio de una intensa disputa electoral. Martha Peralta, del Partido MAIS y actual gobernante, busca repetir su escaño en la circunscripción indígena, mientras que Alfredo Deluque, del Partido de la U y heredero de una de las familias políticas tradicionales, es su principal oponente. Su padre, Hernando Deluque, se encuentra en prisión domiciliaria por corrupción relacionada con un contrato ilegal.

Aunque ambos candidatos compiten en circunscripciones distintas, la fragmentación de los votantes en la región marca la pauta de la contienda. Peralta lleva como fórmula a la Cámara a Juan Loreto Gómez, del Partido Conservador, también implicado en el escándalo de la UNGRD. Se dice que Gómez obtiene el respaldo del alcalde de Uribia, Jaime Buitrago, quien podría garantizarle cerca de 20.000 votos.

Por su parte, la campaña de Alfredo Deluque se beneficia de figuras influyentes como Samuel Santander Lopesierra, conocido como El Hombre Marlboro, quien, tras haber cumplido 18 años de condena en EE.UU. por narcotráfico, impulsa su candidatura en el municipio de Maicao. Este apoyo ha permitido que la alianza entre la candidata del Pacto Histórico y el tradicionalista Deluque gane terreno, aunque no haya impacto similar en Riohacha y Manaure.

Desafíos para los candidatos foráneos y locales

Bonifacio Henríquez Palmar, exalcalde, también respalda la candidatura de Deluque y su compañera Hortencia Bernier. Sin embargo, los votos que Manzur, un conservador de origen cordobés y acusado de corrupción, pueda aportar en su escasa visita, dependerán principalmente del apoyo local.

Isidro Ibarra Fernández, un educador y líder comunitario, destaca que las campañas sin el respaldo de los grandes caciques políticos enfrentan grandes dificultades. Respalda a Rubén Marino Borge, quien se presenta por el partido de Autoridades Indígenas de Colombia, y le confiere relevancia a la lucha de aquellas campañas que carecen de poder económico.

La peculiar dinámica del voto en La Guajira

En La Guajira, el voto rara vez es secreto. Las carteles publicitarios están firmados con nombres como “Familia Robles Sánchez” y “Grupo Warinchon”, lo que permite que los votantes exijan cuentas a quienes elegiran. La experiencia de Damasia Vanegas, una lideresa de Uribia, resalta este fenómeno. Ella confirmó que no respaldar al Pacto Histórico en las elecciones pasadas le costó no ser elegida para proyectos comunitarios.

Carlos Arturo Robles, rector de la Universidad de La Guajira, quien enfrenta investigaciones por supuestos vínculos con narcotráfico, también juega un papel crucial en las votaciones. Robles ha cambiado su apoyo de Peralta hacia Deluque, indicando que cuenta con el respaldo de profesores y estudiantes en su comunidad local.

Estrategias de campaña sin agua

La actual campaña en Riohacha se caracteriza por un ambiente festivo, con vehículos circulando y música de campaña sonando en todo momento. Sin embargo, la falta de propuestas concretas se nota, ya que muchos han dejado de lado el servicio que el agua representa debido a su escasez histórica. La defensora de derechos humanos, Irama Móvil, señala que la disputa electoral es leve en comparación con años anteriores, donde el agua se utilizaba como herramienta de campaña.

El legado de Gustavo Rojas Pinilla, quien diseñó la infraestructura para el acceso al agua en el pasado, contrasta con el escándalo de corrupción actual con el presidente Petro. Aunque algunos lo elogian por su presencia y promesas, la desconexión entre los políticos y las comunidades indígenas sigue siendo evidente. Las rancherías alejadas de las ciudades, sin agua ni otros servicios básicos, son olvidadas durante las campañas. Para muchos, el escándalo de la UNGRD es apenas un eco distante en su realidad cotidiana.

Entre letreros de campaña que invaden el paisaje guajiro, la corrupción parece ser un tema tabú, donde pocos políticos son interpelados a pesar de las implicaciones que enfrentan. En un entorno dominado por clanes políticos, el futuro electoral en La Guajira se enfrenta a grandes desafíos.

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