En la era digital, la verificación de edad se ha convertido en un tema central para la protección de los menores en internet. A pesar de que en el mundo físico existen restricciones claras para acceder a ciertos contenidos, la digitalización ha facilitado el acceso, lo que ha llevado a gobiernos de todo el mundo a intentar implementar un control de edad similar al del entorno físico.
Sin embargo, 371 científicos, incluido el reconocido premio Turing Ron Rivest, han firmado una carta pública alertando sobre los retos y riesgos asociados a la verificación de edad en línea. Estos expertos provienen de 30 países, y 24 de ellos pertenecen a universidades españolas. La carta enfatiza que si bien la intención es proteger a los menores, el proceso de verificación puede ser ineficaz y potencialmente perjudicial para la privacidad y la seguridad de todos los usuarios.
Principales preocupaciones sobre la verificación de edad
La carta se centra en cuatro puntos clave: en primer lugar, la implementación efectiva de sistemas de verificación de edad es cuestionable, ya que no se ha logrado crear un modelo que funcione sin efectos secundarios graves a gran escala en internet. En segundo lugar, hay una falta de información clara sobre cómo estas medidas pueden afectar la privacidad de todos los usuarios. El tercer punto destaca la ausencia de un debate amplio sobre las tecnologías propuestas para la mejora de la privacidad. Por último, los firmantes señalan que el despliegue de estas tecnologías debe estar justificado con beneficios claros que superen los problemas que se intentan resolver.
Consecuencias de un sistema de verificación
Una de las preocupaciones es la posibilidad de que este sistema cree un entorno en línea más restrictivo que el mundo físico. Según el manifiesto, el hecho de que todos los usuarios, incluidos menores y adultos, deban demostrar su edad para interactuar en redes sociales, acceder a noticias o buscar información podría tener repercusiones negativas significativas. Esta regulación iría más allá de lo que tradicionalmente se ha vivido en el ámbito físico.
Carmela Troncoso, una de las firmantes y profesora en la Escuela Politécnica de Lausana, destaca que en el mundo digital no existen las mismas restricciones que en el físico. “Mientras que en el ámbito físico es imposible teletransportarse o usar una máscara que oculte completamente la identidad, en el entorno digital estas acciones son triviales”. Esta realidad complica la implementación de un sistema efectivo de verificación de edad.
Legislaciones en marcha
La carta de los científicos se presenta en un contexto en el que varios países están implementando o planeando nuevas leyes para limitar el acceso a determinados contenidos para personas menores de edad. La dificultad técnica en la verificación de edad radica en que los sistemas deben recabar información de todos los usuarios para identificar su edad real. La posibilidad de que estos sistemas sean mal utilizados, explotados o evadidos es alta, lo que plantea serias dudas sobre su efectividad.
Falta de evidencia
Los científicos advierten que la evidencia sobre la eficacia de estos sistemas es “anecdótica”. No se han realizado estudios sistemáticos que proporcionen datos científicos sobre los pros y contras de la verificación de edad en línea. Además, cuando los menores logran eludir estas restricciones, a menudo se encuentran con contenidos más “adultos”. Esto conlleva un riesgo adicional, ya que las redes pueden no controlar tanto sus contenidos, y existen amenazas a otras opciones de privacidad tradicionales, como el uso de VPNs.
Fracasos en la implementación
Iniciativas anteriores para implementar la verificación de edad han enfrentado desafíos significativos. Por ejemplo, la aplicación Discord introdujo un sistema de verificación de edad en febrero, que fue cancelado antes de finalizar el mes debido a la preocupación de los usuarios. Este tipo de reacciones pone de relieve la complejidad de establecer un proceso que funcione adecuadamente.
La Unión Europea ha estado trabajando en la «Cartera Europea de Identidad Digital», una solución que podría abordar problemas de verificación de edad, aunque los firmantes de la carta ven esta propuesta aún poco desarrollada. La infraestructura necesaria no se ha desplegado, y se destacan problemas como la falta de un sistema de revocación y la interoperabilidad fuera de la UE.
Un enfoque para los padres
Cuando se pregunta sobre cómo responder a las inquietudes de los padres, Troncoso sugiere que no se trata solo de los «rincones oscuros» de internet, sino de plataformas de redes sociales, juegos y mensajería que presentan tanto peligros como beneficios. Además, recomienda que los padres presionen a los gobiernos para regular las tecnologías que generan riesgos y se busquen mecanismos para mantener los beneficios del entorno digital.
