“El dinero nunca duerme”. Esta frase del personaje Gordon Gekko en Wall Street (1987) adquiere significado en el contexto actual, donde las Bolsas de Nueva York, Nasdaq y Corea del Sur están considerando extender sus horarios de operaciones, siguiendo el ejemplo de los mercados de criptoactivos. Durante los períodos estivales, como el que se atraviesa ahora, la actividad de los mercados disminuye, lo que puede conllevar a reacciones más volátiles por parte de los inversores.
La baja negociación en las próximas semanas provoca un entorno propicio para reacciones exageradas. Los inversores están reorientando sus carteras, reduciendo posiciones en activos de alto riesgo. A pesar de los recientes altibajos, los índices bursátiles mantienen un año positivo y se encuentran próximos a los máximos históricos en ambos lados del Atlántico. El S&P 500 está solo un 1,5% por debajo de sus récords, mientras que el Euro Stoxx 50 y el Ibex están a un 3% de sus máximos. Según analistas de Barclays, “las Bolsas están en un periodo veraniego peligroso, cerca de máximos, pero ya se está produciendo un reajuste en los posicionamientos”, haciendo referencia a las fuertes caídas en el sector de los semiconductores.
La estampida de los chips
Recientemente, los inversores han comenzado una rotación dentro de las empresas que están expuestas a la inteligencia artificial. Si bien los semiconductores eran una apuesta sólida hace unas semanas, la corrección actual ha afectado significativamente a estas acciones tras una notable escalada. La alta demanda de modelos de lenguaje ha puesto a estas empresas en el centro de atención de los pequeños inversores, especialmente desde que OpenAI reservó el 40% de la producción mundial de RAM. Los gigantes surcoreanos Samsung y SK Hynix, que a finales de 2025 no sobrepasaban los 450.000 millones de euros, vieron cómo su valor superaba los 1,3 billones en menos de seis meses. Sin embargo, su confianza ha sido puesta a prueba, con un desplome en Bolsa que ha arrastrado al mercado surcoreano, que ha perdido un cuarto de su valor en menos de un mes. En EE. UU., la empresa Sandisk ha caído un 25% en el mismo período.
Analistas de Citi advierten sobre “señales de rotación”, indicando que sectores como semiconductores están bajo presión. Además, mencionan el riesgo, aunque menor, de caídas en otras áreas dentro de la economía de la IA: “Mantener una visión optimista sobre la renta variable presupone que una pausa en el sector tecnológico no genere una ola de ventas más prolongada”.
El desencanto de SpaceX
A la rotación en las empresas ligadas a la IA se suma el análisis de la reciente salida a Bolsa de SpaceX, cuyo precio de acción se encuentra a 121 dólares, por encima de un 10% del precio fijado en su primera oferta pública. Con la presentación de resultados programada para principios de agosto, SpaceX enfrentará un desafío crítico. Se espera que la compañía reporte ingresos cercanos a 6.110 millones de euros y alrededor de 1.740 millones en beneficios operativos brutos (EBITDA), según Bloomberg. Cualquier decepción podría tener un alto costo.
Además, tras la presentación de resultados, se acercará el vencimiento del primero de varios períodos de bloqueo de acciones, lo que incrementará la cantidad de títulos disponibles para negociar. Si la demanda no crece en igual proporción, el precio podría caer. Jay Hatfield, CEO de Infrastructure Capital Advisors, ha advertido que no aumentarán su exposición a la acción debido a la inminente finalización del período de bloqueo, lo que hará que la evolución de SpaceX sea crucial para el interés de los inversores en futuras salidas a Bolsa.
Geopolítica enquistada
La corrección en el mercado de la IA se ve acompañada por el recrudecimiento de la crisis en Oriente Próximo. Desde que Donald Trump declaró la ruptura del alto el fuego con Irán, ambos bandos han intensificado los ataques. Teherán, además, ha reabierto el estrecho de Ormuz, lo que podría afectar el comercio mundial y contribuir a la inflación. Según fuentes de Maybank, aunque el mercado parece cansado de los titulares de guerra, no puede ignorar la escalada de tensiones en la región.
Los países desarrollados han agotado casi todo el volumen de reservas estratégicas de petróleo liberadas en marzo, reporta la Agencia Internacional de Energía. Algunos operadores independientes advierten de problemas de escasez, lo que podría impactar en los precios globales.
Dinero más caro
El reciente aumento en los precios del petróleo ha reavivado los temores sobre la inflación, que ya se sitúa en el 4,2% en EE. UU., su nivel más alto en más de tres años. Esto podría desencadenar un aumento en las tasas de interés para contrarrestar la subida de precios. Citi señala que el conflicto en Irán ha llevado a una revisión más restrictiva de las expectativas sobre las tasas de interés. Según los futuros del mercado, hay un 55% de probabilidad de que la Reserva Federal eleve las tasas en septiembre. En la zona euro, no se anticipan cambios esta semana por parte del Banco Central Europeo tras el aumento del precio del dinero en junio.
