El secretario general de la OTAN justifica el ataque a Irán: “Era absolutamente necesario”
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, defendió el reciente bombardeo de Estados Unidos a Irán, calificándolo de “absolutamente necesario”. Esta afirmación se produce tras los ataques iraníes a dos buques en el estrecho de Ormuz, en un contexto de alta tensión internacional. En la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN celebrada en Ankara, Rutte destacó que «cuando hay un alto el fuego y se viola, es crucial que EE.UU. reaccione con fuerza». Además, enfatizó la importancia de prevenir que Irán posea un arma nuclear y aseguró que la apertura del estrecho de Ormuz es esencial para la libre navegación.
Reacciones internacionales ante el conflicto
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, también se unió a las críticas hacia Irán, acusándolo de actuar “irresponsablemente” durante un periodo de desescalada en el marco de los funerales del antiguo líder supremo, Alí Jameneí. “Estamos preocupados por la escalada en Oriente Próximo, pero entendemos lo que ha hecho EE.UU. Mi país apoya a EE.UU.”, declaró el presidente lituano, Gitanas Nauseda, quien se mostró dispuesto a enviar una misión de desminado al estrecho de Ormuz. Sin embargo, este esfuerzo ha sido rechazado por Irán, que sostiene que es un asunto que debe tratarse internamente, de acuerdo con el memorando firmado con Trump.
Divergencias entre los miembros de la OTAN
En contraste, el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, quien tiene una postura prorrusa, instó a sus aliados a evitar una escalada de tensiones no sólo en Oriente Próximo, sino también en Ucrania y Groenlandia. A pesar de las diferentes visiones sobre la situación en Oriente Próximo, pocos líderes en la cumbre abordaron el tema, prefiriendo centrar sus intervenciones en la amenaza rusa y en la necesidad de rearmarse ante las tensiones globales.
El conflicto que involucra a EE.UU. e Israel contra Irán continúa generando divisiones entre los miembros de la Alianza. En este contexto, Rutte subrayó que, durante la campaña bélica contra Irán, las fuerzas estadounidenses realizaron 5.000 salidas desde bases en territorio europeo, reafirmando que “Europa es una gran plataforma de proyección de poder para EE.UU.”.
