Marraqueta: el pan que une y divide a Chile y Bolivia
La marraqueta, el emblemático pan chileno, se encuentra en el centro de un debate cultural y patrimonial entre Chile y Bolivia. El reciente anuncio de que Bolivia busca que la marraqueta sea considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco ha sorprendido a los panaderos chilenos, quienes defienden que esta tradición es originaria de su país.
Historia y origen de la marraqueta
La marraqueta, conocida también como «pan batido» en la región de Valparaíso y como «pan francés» en el centro-sur de Chile, es un alimento básico en ambas naciones. Según diversas investigaciones, su origen se remonta a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando inmigrantes europeos llegaron a Chile y Bolivia. Algunos relatos mencionan que dos hermanos franceses, los Teran-Marraquett, fueron los primeros en hornear este tipo de pan, aunque no hay registros documentados que respalden esta afirmación.
El político e historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, en su obra Historia crítica y social de la ciudad de Santiago (1869), sostiene que la marraqueta, en ese entonces denominada “pan francés”, se creó en 1810. Mientras tanto, desde el lado boliviano, el historiador Antonio Paredes Candia señala que el pan podría tener raíces danesas gracias a Andrés y Wigo Rasmussen, quienes llegaron a La Paz en la década de 1920.
Esfuerzos por el reconocimiento internacional y nacional
Para fortalecer su postura, la Asociación Gremial de Industriales del Pan (Indupan) y la Federación Chilena de Industriales Panaderos (Fechipan) revelaron que intentarán que la marraqueta sea considerada patrimonio nacional en Chile. Este esfuerzo se suma a los intentos previos, que no lograron resultados satisfactorios. En el caso de Bolivia, ya se ha declarado a la marraqueta Patrimonio Cultural e Histórico de La Paz, y el 6 de julio se celebra el “Día de la Marraqueta”. Dandy Mallea, líder de la Federación de Panificadores Artesanos de La Paz, enfatizó que buscarán el apoyo de la Unesco para que se reconozca la marraqueta como parte de la identidad boliviana.
Diferencias en la preparación del pan
Los panaderos de ambos países aseguran que la marraqueta tiene características distintas. Juan Mendiburu, presidente de Indupan y Fechipan, mencionó que si bien la marraqueta boliviana y chilena son similares, difieren en la forma y en las técnicas de preparación. La marraqueta chilena se presenta con dos unidades pegadas y cada una dividida en dos, mientras que la versión boliviana es una sola unidad con una forma más irregular.
La preparación de la marraqueta boliviana incluye una mezcla de harina, agua, sal y levadura, que se deja reposar en formas alargadas y ovaladas sobre telas de yute antes de ser horneada en hornos refractarios. Según Mallea, el uso de estos hornos es crucial para conseguir la calidad del pan.
Reconocimientos y popularidad
El sitio web de gastronomía internacional TasteAtlas reconoció en 2024 a la marraqueta como el tercer mejor pan del mundo, un honor que se comparte entre Chile y Bolivia. Este pan se consume comúnmente tres veces al día y es parte integral de las tradiciones culinarias de ambos países.
Un elemento cultural en la actualidad
La marraqueta sigue siendo un símbolo de orgullo cultural y, en eventos recientes, como cuando el actor Pedro Pascal menciona su preferencia por este pan durante un video promocional, se reafirma su importancia en la identidad chilena. Pascal destacó la marraqueta como su pan favorito, resaltando su calidad.
