Aníbal y su épica travesía por los Alpes: Un nuevo estudio revela la ruta más eficiente
En el año 218 a.C., el general cartaginés Aníbal llevó a cabo una de las hazañas militares más notables al cruzar los Alpes en solo 15 días, acompañado por 46,000 soldados y 37 elefantes de guerra. Esta travesía, que abarcó mil kilómetros desde España, ha sido objeto de debate durante siglos, especialmente en cuanto a la ruta exacta que tomó. Un reciente estudio publicado en la revista PNAS investiga esta travesía desde una perspectiva novedosa, analizando el coste energético del cruce, y llega a una conclusión sorprendente: los elefantes soportaron mejor la travesía que los soldados.
La elección de la ruta: Col de la Traversette como la más eficiente
El debate sobre la ruta de Aníbal ha sido tradicionalmente dominado por la filología y la geología. Históricamente, el Col du Clapier era el principal candidato; sin embargo, análisis más recientes han señalado al Col de la Traversette como una opción viable. Los investigadores Emilio Berti, del Centro Alemán de Investigación Integrativa de la Biodiversidad (iDiv), y Fritz Vollrath, de la Universidad de Oxford, han aportado nueva evidencia a favor de la Traversette utilizando un enfoque biológico.
Modelo biomecánico aplicado al análisis
El equipo aplicó un modelo biomecánico para estimar el coste energético de la travesía, teniendo en cuenta la masa corporal y la inclinación del terreno. Este modelo, aplicable a diversos animales, permitió reconstruir posibles rutas de cruce a partir de datos de elevación y calcular el esfuerzo energético de hombres, caballos y elefantes.
Los resultados indican que la Traversette habría representado la ruta más corta y eficiente para Aníbal, con un consumo energético total de 5.42 teravatios-julio. Comparativamente, las otras rutas analizadas —Col de Montgenèvre, Col du Clapier y Col du Mont Cenis— demandarían un 11%, 16% y 19% más de energía, respectivamente. La robustez de estos hallazgos es destacada por Berti.
Los elefantes: superando el desgaste energético
Un hallazgo notable es el desgaste corporal de los soldados en comparación con el de los elefantes. En la ruta de la Traversette, los soldados habrían consumido aproximadamente un 19% de sus reservas de grasa, lo que podría explicar la baja tasa de supervivencia de sus filas: solo la mitad de ellos logró completar la travesía. En contraste, los elefantes, gracias a sus reservas adiposas, habrían perdido apenas un 4% de su grasa durante el cruce.
La biomecánica del cruce
A pesar de parecer sorprendente, este análisis muestra que los elefantes, con su gran masa y tracción múltiple, se movieron por terrenos difíciles con mayor facilidad que los hombres. “Los elefantes funcionan como vehículos con tracción a las cuatro ruedas, lo que les permite avanzar mejor en terrenos empinados”, explica Berti.
Los motivos de Aníbal para llevar elefantes a la guerra
La decisión de Aníbal de incluir elefantes en su ejército se puede atribuir a diversas razones. En primer lugar, la tradición militar cartaginesa contemplaba su uso en combate. Además, el impacto psicológico de la aparición de elefantes en el campo de batalla era significativo, asustando a la caballería enemiga. También se buscaba impresionar a los celtas del norte de Italia, que ya eran hostiles a Roma. Finalmente, dado el bajo coste energético para cruzar los Alpes, Aníbal podría haberse preguntado: “¿por qué no?” llevar a estas bestias.
Desafíos tras la travesía
A pesar de las ventajas iniciales, el mayor reto apareció al descender por los Alpes. Mantener vivos a los elefantes durante el crudo invierno, aislados en territorio enemigo y sin líneas de suministro, resultó devastador. De los cerca de 30 elefantes que lograron llegar a la batalla de Trebia, solo sobrevivió uno, conocido como Sirius.
Limitaciones del estudio
El modelo utilizado en la investigación tiene limitaciones. Por ejemplo, un descenso pronunciado, como el de la Traversette, no solo ahorra energía, sino que también puede agotarla, lo que contrarrestaría parte de la ventaja analizada. Además, el estudio no aborda el estrés mecánico sobre las articulaciones ni las caídas mortales mencionadas por el historiador Polibio. Sin embargo, los investigadores esperan que su trabajo sirva como un punto de partida para futuras investigaciones sobre episodios históricos similares.
