Durante años, los asesores de campaña han luchado por transmitir la esencia de sus candidatos a través de mensajes memorables, como el famoso ‘Yes we can’ de Barack Obama. Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente. En la actualidad, la prioridad es generar hasta 20 videos diarios, donde el contenido del mensaje pierde importancia frente a la capacidad de captar la atención del público en un par de segundos. La política ha evolucionado de un enfoque racional y emocional a convertirse en un espectáculo de entretenimiento.
Las elecciones en Colombia: una nueva era
Las elecciones en Colombia, históricamente influenciadas por el conflicto armado, parecen haber llegado tarde a este fenómeno. Sin embargo, ya se han adentrado en el teatro mediático que caracteriza a figuras como Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele. A solo dos semanas de la primera vuelta, lo que ha prevalecido no es solo la emoción, sino también el espectáculo. En esta nueva dinámica, los bailes, memes y actuaciones en redes sociales han tomado el protagonismo, dejando a los candidatos como los mejores actores en un escenario que cambia constantemente.
En este contexto, los mensajes políticos se convierten en simples anzuelos para atrapar la atención del espectador, con el propósito de mantenerlo interesado y evitar que cambie de canal. Así, la esencia de los discursos político ha sido reemplazada por un enfoque casi trivial, donde la imagen y la presentación son fundamentales para conectar con el electorado.
La transformación del panorama electoral en Colombia marca un hito significativo en la forma en que los candidatos interactúan con el público, reflejando una tendencia que ya se observa en numerosos países. Con el entretenimiento como eje central, los desafíos para los asesores de campaña se intensifican, ya que deben navegar en un entorno donde el atractivo visual y la creatividad dictan el éxito.
