Piedad Bonnett (Amalfi, 75 años), la poeta colombiana contemporánea más prominente, presenta su nuevo libro, La voz de las cosas, donde fusiona por primera vez sus dibujos con sus versos. Este trabajo revela un pequeño museo íntimo a través de objetos cargados de significado: un abrigo que recuerda el abrazo materno, un reloj detenido en el tiempo y un trompo que busca eternidad. “Los instrumentos tienen un peso que trasciende la cotidianidad”, expresa Bonnett en su obra, donde cada objeto cuenta una historia y evoca la memoria.
Los Objetos y la Memoria
En una entrevista, Bonnett comparte la importancia de los objetos en su vida. Su hogar en Bogotá está repleto de estatuillas, cuadros y libros que relatan memorias de viajes y personas queridas. Desde una estatuilla traída de Bolivia hasta obras de amigos, cada objeto tiene su historia. Esto se vuelve particularmente profundo al hablar sobre las conexiones emocionales que surgen de la pérdida: “Cuando alguien fallece, algunos quieren conservar un recuerdo tangible, como una joya o un reloj”.
El título de su libro proviene de José Asunción Silva y resuena con el eco de Jorge Luis Borges, quien afirmaba que las cosas perdurarán más allá de nuestro olvido. En este sentido, Bonnett toca temas como el dolor y la memoria a través de sus poemas y dibujos, que comenzaron a fluir tras el trágico suicidio de su hijo menor, Daniel, hace quince años. “El dolor se transforma, pero nunca desaparece”, comparte la autora.
Reflexiones sobre la Vida y la Muerte
Una de las joyas del libro es la corbata de su hijo, una pieza adornada con personajes infantiles que, según Bonnett, refleja una irónica ironía sobre la masculinidad. “Las corbatas son opresivas, un símbolo de conformidad con la adultez”, sostiene. A través de la poesía, Bonnett explora no solo los objetos, sino las preguntas fundamentales que surgen en la vida cotidiana: la muerte, el paso del tiempo y el significado de la existencia.
El trompo, que figura en su poesía, simboliza la búsqueda del equilibrio eterno y la fragilidad de la vida. Bonnett reflexiona: “¿Qué queda después de la plenitud? Siempre hay una caída”. En este contexto, se plantea la inevitabilidad de la muerte, un pensamiento que lleva acompañando a la poeta desde su infancia.
La Creatividad en el Dibujo
Bonnett también destaca la conexión emocional que surge al dibujar, un proceso que considera sanador. “El dibujo restablece la relación entre la mano y el papel, y crea una conexión emocional única”, explica. En tiempos dominados por la tecnología, siente que la escritura a mano y el arte antiguo están perdiendo su esencia, subrayando la importancia del contacto humano en la creación artística.
La Poesía frente a la Inteligencia Artificial
Durante su discurso al recibir el premio Reina Sofía de poesía latinoamericana, Bonnett abordó la influencia de la inteligencia artificial en el arte. Aunque reconoce la utilidad de la IA, expresa su preocupación ante el impacto que esta puede tener en la sensibilidad humana. “La poesía es un reflejo del alma y nunca podrá ser reemplazada por una máquina. La IA genera certezas; la poesía nace de las incertidumbres y la experiencia humana”, concluye la poeta.
En su recorrido literario, Piedad Bonnett nos invita a explorar la relación entre las cosas y nuestra existencia, mostrando cómo estos objetos cotidianos pueden resonar con profundas verdades sobre la vida y la memoria humana.
