El expresidente brasileño Jair Bolsonaro dejó su residencia en Brasilia, donde cumple una condena de 27 años por golpismo, para someterse a una cirugía en el hombro derecho. La operación, una artroscopia del manguito rotador, se realizó en el Hospital DF Star y duró pocas horas, según informaron fuentes médicas. Actualmente, Bolsonaro se encuentra en observación y, de no presentarse complicaciones, será dado de alta el 4 de mayo.
A sus 71 años, Bolsonaro enfrenta diversos problemas de salud. La lesión en su hombro se agravó tras una caída sufrida en enero mientras estaba encarcelado en la comisaría central de la Policía Federal de Brasilia. Aunque no tuvo consecuencias graves, en marzo de este año estuvo hospitalizado durante dos semanas debido a una neumonía aguda. Este episodio fue clave para que sus abogados y familiares lograran que se le permitiera cumplir su condena en casa. En su hogar, Bolsonaro es asistido constantemente por su esposa, Michelle Bolsonaro, y recibe visitas de sus hijos.
Las condiciones impuestas por la justicia para su arresto domiciliario incluyen la prohibición de usar redes sociales y teléfonos móviles, así como restricción en las visitas. El juez Alexandre de Moraes le otorgó un plazo inicial de 90 días para evaluar su situación y decidir si puede seguir en su domicilio o debe regresar a la prisión de máxima seguridad de Papuda, ubicada en las afueras de Brasilia.
Moraes había mostrado reticencias a conceder el arresto domiciliario, considerando el historial de Bolsonaro, quien violó previamente medidas cautelares durante su arresto. En varias ocasiones intentó quitarse la tobillera electrónica que llevaba puesta para su vigilancia.
A pesar de su condena por atentar contra la democracia, Bolsonaro ha recibido buenas noticias esta semana. La oposición en el Congreso brasileño aprobó una ley que reduce las penas de quienes han sido condenados por golpismo. Aunque aún no se ha esclarecido cuánto podría beneficiarse Bolsonaro, juristas indican que podría optar a la libertad condicional en un plazo de dos a cuatro años, en lugar de esperar hasta 2033, como era previamente previsto.
Luego de la votación en el Congreso, Flávio Bolsonaro, uno de sus hijos y actual senador, aprovechó su tiempo de visita para compartir la noticia. «Está muy feliz con esta victoria… aunque sabe que no tendrá un efecto inmediato, está contento porque muchos que están presos podrán regresar a casa», expresó en redes sociales.
Flávio ha sido señalado como el sucesor de su padre y, a pesar de las dudas iniciales en el entorno político y económico, su candidatura ha ganado fuerza, posicionándose como el principal candidato de la derecha. Las encuestas más recientes sugieren un empate técnico con Lula para las elecciones de octubre.
