Citlalli Hernández, al frente de la Comisión de Elecciones de Morena
Desde su nombramiento como presidenta de la Comisión de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández se enfrenta a la tarea de ajustar las relaciones con los aliados estratégicos del partido, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Este proceso de reconciliación se produce tras meses de tensiones y desencuentros que han afectado la estabilidad de la coalición más poderosa de México.
Fricciones y tensiones en la alianza
El diagnóstico sobre la situación actual es consensuado entre los líderes de los tres partidos. La reciente reestructuración liderada por Claudia Sheinbaum, presidenta de Morena, se considera acertada. Las relaciones entre Morena y sus aliados se han visto afectadas en múltiples ocasiones, especialmente durante el debate sobre la reforma electoral, donde, según los dirigentes del PT y el PVEM, su participación no fue debidamente considerada.
Además, la práctica diaria de cooperación ha sido marcada por reclamaciones de exclusión y una conducción unidireccional que favoreció a Morena. Luisa María Alcalde, quien ha estado al frente del partido guinda, ha sido identificada como un factor que ha contribuido a esta erosión, lo que ha llevado a su inminente salida para asumir un nuevo rol en la Consejería Jurídica de la presidencia.
La estrategia de Citlalli Hernández
La llegada de Citlalli Hernández a la Comisión de Elecciones es crucial. Su labor no solo implica ordenar el proceso electoral interno, sino también restaurar los lazos con los aliados, necesarios para mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y asegurar el control en diversas gubernaturas. Sin embargo, su trabajo ha sido complicado por la reciente reestructuración dentro del partido.
Reuniones y negociaciones aplazadas
La instalación de la mesa de negociación para definir alianzas y candidaturas hacia los comicios de 2027, programada para la semana pasada, ha sido retrasada. A pesar de este contratiempo, Hernández ha comenzado a sostener conversaciones con los líderes del PT y del PVEM para establecer un marco que defina la cooperación futura. Un líder del PT ha indicado que están discutiendo “temas centrales” como la fecha de instalación de esta mesa y el calendario de Morena.
Definición de criterios y selección de candidaturas
Las negociaciones no solo se centran en la asignación de cargos, sino también en la creación de procedimientos claros sobre quién propone y cómo se evaluarán los candidatos. Se presentan ajustes en las prioridades para la selección de aspirantes, ya que los aliados han señalado que criterio de popularidad por sí solo no es suficiente. Se debe considerar el desempeño y conocimiento para cargos como gobernaturas y diputaciones.
Desafíos internos y externos de Morena
Morena enfrenta presiones tanto externas como internas en este proceso de negociación. Fuera de las filas del partido, es vital mantener la alianza que ha resultado clave en contiendas anteriores. Dentro del partido, hay una lucha constante por posiciones de candidaturas que se ha intensificado, complicando la labor de Hernández. La posibilidad de que cualquier concesión a los aliados sea vista como una debilidad por la militancia añade presión a su gestión.
Restableciendo la comunicación
La labor de Hernández ha comenzado por restablecer la comunicación, reconocer agravios y ofrecer una hoja de ruta para el futuro. La forma en que se ha tratado a los aliados ha sido una queja recurrente, por lo que se busca implementar procesos más colegiados y transparentes. Los líderes de los partidos aliados expresan confianza en la capacidad de Hernández para facilitar esta comunicación.
Calendario y próximos pasos
La mesa de negociación podría instalarse en los próximos días, dependiendo del cambio en la dirigencia de Morena. Este cambio es visto como un posible factor que facilitaría los acuerdos y podría contribuir a una desescalada de conflictos internos.
Campañas adelantadas y lecciones del pasado
A medida que se acercan las elecciones, algunas entidades ya han iniciado sus campañas. La falta de reglas claras genera incertidumbre y competitividad interna, por lo que establecer la mesa de negociación se vuelve urgente. Las lecciones de las elecciones de 2021, donde la falta de acuerdos resultó en resultados desfavorables, son un recordatorio de la importancia de gestionar adecuadamente las alianzas.
Morena, el PT y el PVEM son conscientes de que por su éxito electoral depende no solo de las coincidencias programáticas, sino también de la capacidad para gestionar conflictos internos. En los próximos días se determinará si este nuevo esfuerzo de Hernández da frutos, estableciendo un nuevo equilibrio en la coalición.
