El problema de la adicción infantil y juvenil a las redes sociales ha adquirido una nueva dimensión en Estados Unidos, donde se han iniciado importantes juicios que buscan responsabilidad legal de las grandes tecnológicas. Uno de los casos más destacados es el de Kaley, una joven que intenta demostrar que las aplicaciones de redes sociales están diseñadas para enganchar a sus usuarios. Este caso es solo uno de aproximadamente 1,500 que se prevé llevarán a juicio en este año.
La atención mediática se centra en la declaración de Mark Zuckerberg, CEO de Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp. En este juicio, Zuckerberg enfrenta el desafío de explicar la política de edad de Instagram, que prohíbe el acceso a menores de 13 años. Sin embargo, afirmó que muchos usuarios mienten sobre su edad para acceder a la plataforma.
Declaración de Zuckerberg en la Corte
Zuckerberg, con una fortuna estimada en más de 220 mil millones de dólares, compareció en la Corte Suprema de Los Ángeles, donde fue recibido por numerosos medios de comunicación y un grupo de padres que han perdido a sus hijos por problemas derivados de las adicciones a las redes sociales. Su declaración es significativa, ya que es la primera vez que se enfrenta a un tribunal en su carrera, a diferencia de sus anteriores comparecencias ante el Congreso.
El CEO defendió sus políticas, responsabilizando a los usuarios por mentir sobre su edad. A pesar de que la edad mínima de acceso a Instagram es de 13 años, el abogado de la demandante, Mark Lanier, reveló que alrededor de 4 millones de usuarios en EE.UU. tienen entre 10 y 12 años.
Intercambio Tenso en la Corte
El abogado Lanier y Zuckerberg tuvieron un intenso intercambio durante la audiencia. Lanier cuestionó si las empresas deberían beneficiarse de los individuos de entornos desfavorecidos. Zuckerberg afirmó que una empresa razonable debería ayudar a sus usuarios. También se discutió un correo de 2015 en el que se establecía un objetivo para aumentar el tiempo de uso de los usuarios en un 10%, a lo que Zuckerberg respondió que esa práctica ya no se utiliza.
Desde Meta, una portavoz rechazó las acusaciones, sosteniendo que la empresa ha tomado decisiones significativas en favor de los jóvenes y que el jurado debe determinar si Instagram fue un factor en los problemas de salud mental de la demandante.
Testimonios sobre la Adicción
Kaley, diagnosticada con ansiedad social y agorafobia, no pudo declarar durante esta sesión, pero está previsto que lo haga más adelante. Su madre ha expresado la preocupación por la adicción de su hija a las redes, afirmando que el uso excesivo cambió su manera de funcionar y que Kaley ha sufrido problemas emocionales significativos desde temprano.
En semanas anteriores, Adam Mosseri, director de Instagram, también testificó, reconociendo que la aplicación puede fomentar un “uso problemático”, aunque negó que su objetivo sea maximizar ganancias a costa de los adolescentes. Mosseri defendió que, en realidad, las interacciones con este demográfico suelen generar menos ingresos.
Impacto de las Redes Sociales en la Salud Mental
El caso de Kaley no es aislado; muchos abogados y expertos en problemas de adicción están señalando que las plataformas están diseñadas para provocar esta dependencia, advirtiendo sobre los peligros que pueden llevar a la depresión o incluso al suicidio. Esta perspectiva añade una nueva capa de complejidad a las pruebas que deben presentarse en el juicio, ya que se busca demostrar la responsabilidad de las empresas en el impacto negativo que causan en la juventud.
