La Asamblea Nacional de Venezuela Avanza en la Ley de Amnistía
La Asamblea Nacional de Venezuela ha aprobado este jueves, por unanimidad, una parte del articulado definitivo de la ley de amnistía. La normativa fue anunciada hace un par de semanas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Aunque había expectativa de que el texto se aprobara en su segunda discusión, la falta de consenso sobre su alcance ha retrasado el trámite, y se espera que la ley regrese a la cámara la próxima semana.
Proceso de Votación y Artículos Clave
Los diputados, bajo la dirección del presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, votaron los primeros artículos de la ley en un proceso que duró una hora y 27 minutos. La votación se interrumpió en el artículo 7, que se considera fundamental para determinar si la ley busca perdonar a delincuentes o liberar a perseguidos injustamente. Este matiz es crucial, ya que implica reconocer a los detenidos como víctimas de persecución política en lugar de culpables que reciben perdón.
Detalles de la Ley de Amnistía
La discusión sobre la ley continuará en los próximos días, después de que se recibieran 2.700 aportes por escrito desde diversas partes del país. El texto en consideración limita la amnistía a hechos específicos de la agitada historia política de Venezuela, abarcando casos desde el 1 de enero de 1999 hasta la entrada en vigor de la ley. Dentro de este periodo se han señalado eventos cruciales, como el golpe de Estado de 2002, el paro petrolero y ciclos de manifestaciones antigubernamentales en 2007, 2014, 2017, 2019 y 2024.
El texto aprobado incluye modificaciones con respecto a la primera propuesta, flexibilizando algunos aspectos. Por ejemplo, se ha agregado una disposición para “favorecer la reintegración a la actividad pública” de quienes se beneficien de esta ley, permitiéndoles recuperar sus derechos políticos. También se establece un plazo de 15 días para que los tribunales revisen los casos, anulen condenas y sustituyan sentencias por amnistías. Además, en caso de dudas sobre la interpretación y aplicación de la ley, prevalecerá la decisión más favorable para el acusado.
Fricciones y Debate Social
El consenso se rompió en el artículo 7, que implica que la amnistía abarcaría a toda persona que pueda ser procesada o condenada por delitos relacionados con los hechos de amnistía, siempre que se hayan sometido a la ley antes o después de su entrada en vigencia. Esto podría obligar a personas en el exilio, como María Corina Machado, a presentarse ante los tribunales, incluso arriesgándose a ser detenidos.
La discusión dentro del Parlamento refleja las tensiones no solo entre los diputados, sino también con la sociedad civil. La votación ocurrió en un contexto de movilizaciones estudiantiles a nivel nacional que exigen la liberación de todos los presos políticos. Asimismo, una marcha de apoyo al Gobierno se llevó a cabo en las cercanías de la cámara legislativa.
Mientras tanto, la diputada opositora Nora Bracho enfatizó la necesidad de una ley amplia que incluya a todos los presos políticos y exiliados, resaltando que la amnistía sin “memoria y garantías de no repetición” es “frágil”.
Retos en el Debate de la Ley
Una de las solicitudes por parte de varios sectores fue la derogación de leyes que han sido usadas para la persecución de opositores, como la ley contra el odio, aunque esto no fue incorporado en la segunda discusión. Se prevé que esas leyes no se derogan con la ley de amnistía, pero se espera que se establezcan fórmulas para que los condenados por ellas puedan beneficiarse.
Las tensiones dentro del chavismo también son evidentes. Diosdado Cabello, ministro de Interior, se ha mostrado escéptico ante una amnistía amplia, cuestionando la posibilidad de otorgar beneficios a quienes han solicitado invasiones o participado en la Operación Gedeón de 2020. En cambio, el fiscal Tarek William Saab ha expresado que la ley debe beneficiar a todos los sectores, incluyendo al chavismo, con la intención de “tender la mano” a todos los factores políticos e ideológicos.
En la primera discusión, el Parlamento había aprobado la exposición de motivos sin conocer el contenido total del proyecto. Este fue publicado al día siguiente y comenzó a debatirse entre múltiples sectores, recibiendo incluso apoyo del expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien celebró las primeras medidas de reconciliación del Gobierno de Rodríguez.
Los diputados responsables del proyecto y la Comisión para la Convivencia Democrática y la Paz han mantenido diálogos con ONG de derechos humanos, decanos de Derecho y familiares de presos políticos. Sin embargo, la falta de claridad en la discusión ha generado incertidumbre, ya que el Comité por la Libertad de los Presos Políticos ha señalado que la reciente convocatoria para “conocer y estudiar” los casos han revictimizado a quienes exigen libertad, al obligarles a explicar sus situaciones ante sus propios verdugos.
La Asamblea Nacional de Venezuela continúa sus esfuerzos en el trágico contexto de la crisis política y humanitaria, marcando otro capítulo en su historia.
