La diáspora venezolana en Estados Unidos contempla el regreso tras la captura de Nicolás Maduro
En el sur de Florida, hogar de la gran mayoría de la diáspora venezolana en Estados Unidos, surge una inquietante pregunta: “¿Y si volvemos?”. La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero ha Impactado no solo la política venezolana, sino también la vida diaria de miles de migrantes que habían establecido a EE. UU. como su destino permanente. Un mes después de la caída del líder chavista, el regreso a Venezuela comienza a considerarse como una posibilidad, aunque aún acompañada de incertidumbres.
Voces desde el exilio: esperanza y cautela
Edgar Simón Rodríguez, quien lleva siete años en Estados Unidos, llegó con el objetivo de escapar del régimen chavista. Como coordinador de organización de Vente Venezuela en EE. UU., el partido liderado por María Corina Machado, su vida ha estado marcada por la lucha opositora desde el exilio. La madrugada del 3 de enero, recibió la noticia del bombardeo en Caracas cuando apenas amanecía.
“No pude dormir. Me preparé café porque sabía que la noche sería larga”, recuerda. Para él, la detención de Maduro representa “un paso fundamental” hacia una transición política en Venezuela, aunque reconoce que existe un camino complejo debido a la persistente acción del aparato represor del chavismo. “No pienso en fechas, quiero que la situación sea completamente viable”, dice con cautela.
Otro migrante, Jorge Andrés Galicia, abogado de 30 años, llegó a Miami en 2018, huyendo de la persecución política. Al igual que Rodríguez, experimentó una mezcla de angustia y esperanza la noche del 3 de enero. “La noticia de la captura me hizo sentir que la justicia, por fin, estaba llegando a nuestras vidas”, comparte, aunque mantiene la postura de no regresar hasta que haya seguridad real en Venezuela.
La permanencia del chavismo: una línea roja en la transición
Tanto Rodríguez como Galicia subrayan un punto crucial: hasta que el chavismo se mantenga en el poder, un verdadero cambio en Venezuela no será posible. Esta posición resuena en el contexto de la reciente apuesta de Estados Unidos por dialogar con Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela tras la captura de Maduro. La relación entre Washington y el gobierno venezolano ha sido calificada de “productiva y respetuosa” por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien advirtió sobre la posibilidad de utilizar la fuerza si no se produce suficiente cooperación.
El plan estadounidense para Venezuela contempla un proceso gradual de restauración del país, dividido en tres fases: restablecimiento de infraestructura, recuperación económica y, finalmente, elecciones democráticas. Recientemente, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la reforma que abre el sector petrolero a la privatización, un paso significativo en este sentido.
Sin embargo, Rodríguez expresa que le preocupa que este proceso se retrase, recordando que se trata de “vidas humanas, de presos políticos, de familias esperando”. A su vez, Galicia declara su firme oposición a regresar antes de que el chavismo se despoje de todas las instituciones.
Impacto de las políticas migratorias en el retorno
A pesar del ambiente de expectativa, encontrar venezolanos con planes concretos de regreso es complicado. Muchos prefieren permanecer en el anonimato por miedo a represalias. Carlos, un ingeniero que se encuentra en el aeropuerto de Miami, menciona cómo la inseguridad y las políticas migratorias del presidente Trump lo han llevado a decidir regresar a Venezuela, donde desea contribuir a proyectos de reconstrucción de infraestructuras.
“El 3 de enero vi un rayo de esperanza. Pensé: ‘Si no es ahora, ¿cuándo?’”, dice Carlos, reflejando la mezcla de emociones que muchos comparten. Otro venezolano, Francisco, también planea regresar este año, señalando que no se siente seguro en EE. UU. y que la situación en Venezuela ha sido determinante en su decisión.
El mercado inmobiliario refleja el regreso
El debate sobre el regreso se ha comenzado a manifestar en el mercado inmobiliario del sur de Florida. Gisela Rojas, presidenta de The Caissa Group, ha notado un aumento en las consultas de venezolanos que desean vender sus propiedades, señalando que la idea de volver ya no se considera solo un deseo, sino un plan real para muchos.
La captura de Nicolás Maduro ha desencadenado un cambio en la percepción de la diáspora venezolana en EE. UU., dejando entrever que, por primera vez en años, el regreso a su país natal está comenzando a ser una opción tangible.
