La situación en las oficinas del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción (CPC del SNA) es preocupante: el edificio parece vacío y su atmósfera refleja la dificultad actual del organismo, creado hace una década con la misión de vigilar los casos más notorios de corrupción en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Este miércoles, Vania Pérez Morales, presidenta del comité, dejó su puesto, culminando un período marcado por constantes denuncias y polémicas contra el actual gobierno de Morena.
Pérez Morales, doctora en ciencias políticas de 41 años, sostiene que el combate a la corrupción en México atraviesa sus momentos más críticos. “Cada día hay destacados casos de corrupción en las noticias”, afirma, y añade que enfrentarse a figuras como gobernadores o servidores públicos de alto nivel implica también confrontar las estructuras del crimen organizado. Su gestión, marcada por el valor, la ha puesto en la mira de ataques, recibiendo incluso advertencias: “¡Elegiste la guerra, cuídate!”. Ante estas amenazas, la expresión del CPC del SNA opta por refugiarse en el ámbito académico mientras considera su futuro.
Evaluación del Sistema Nacional Anticorrupción
Pregunta: ¿Cuál es su balance del combate a la corrupción?
Respuesta: Es desalentador. En 2015, el Sistema Nacional Anticorrupción fue creado para responder a las demandas de los ciudadanos ante la corrupción y la impunidad. Casos emblemáticos como «La Casa Blanca» o «La estafa maestra» evidencian esta necesidad. Sin embargo, hoy carecemos de una política de Estado en esta materia. La reciente desaparición del Instituto Nacional de Transparencia compromete el derecho a la información.
P: ¿El sistema se ha quedado en buenas intenciones?
R: Así parece. La idea original era que los ciudadanos lideraran el sistema para evitar su cooptación por intereses de partidos políticos. Hoy, vemos que los comités ciudadanos en los estados están alineados con los gobernadores. Sin instituciones autónomas, estamos condenados a un escenario de ineficacia.
Camino hacia el futuro
P: ¿El futuro del sistema es desaparecer?
R: Espero que no. En la Cámara de Diputados se presentó una iniciativa de reforma, respaldada por varios actores, que busca castigar a las instituciones que no cumplan con su labor. Sin rediseña y soporte, un solo integrante no podrá mover una estructura compuesta por más de 300 autoridades.
P: ¿Ve disposición por parte del gobierno para fortalecer el sistema?
R: Hay señales positivas del Ejecutivo y el Legislativo. El año pasado, mi esperanza era limitada, pero he buscado diálogo con varios candidatos presidencialistas, de los cuales solo Claudia Sheinbaum mostró apertura a mi propuesta.
P: ¿Cuál es la situación de la denuncia contra Adán Augusto López relacionada con huachicol fiscal?
R: Hasta ahora, no se han dado avances, ni siquiera se ha recibido confirmación de acuse. La desconfianza y el miedo entre los ciudadanos impiden las denuncias, lo que mantiene a este problema como uno de los grandes pendientes.
Corrupción en la actual administración
P: ¿Existen diferencias en el número de denuncias por corrupción entre los gobiernos de Peña Nieto y las administraciones recientes?
R: Aunque ha habido un mayor número de denuncias en los últimos años, esto puede atribuirse a la creación de más mecanismos para denunciarlas, pero las cifras de impunidad siguen siendo alarmantes, con un 97% de delitos no denunciados y solo un 2% resultando en sentencias firmes.
P: ¿Qué es necesario para lograr resultados?
R: Es fundamental garantizar la protección de testigos, recuperar recursos y asegurar sentencias rápidas. Rastrear el dinero es clave en este proceso.
P: ¿Qué temas de corrupción considera que requieren más atención y deben ser investigados?
R: Hay varios ámbitos, como las becas de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, recursos malversados en el Conacyt, irregularidades en Infonavit y CFE, además de la falta de transparencia en programas sociales y corrupción en Caminos y Puentes Federales.
Desafíos enfrentados
P: ¿Enfrentó represalias durante su gestión?
R: Así es. Algunas autoridades se distanciaron de mí y se negaron a comunicar o participar en comités. Según me dijeron, debía apresurarme a aceptar un puesto, pues podría necesitar inmunidad. He presentado denuncias sobre irregularidades, incluyendo una solicitud de separación de la gobernadora de Baja California.
P: ¿Considera solicitar asilo político?
R: No lo descarto. He recibido múltiples advertencias acerca de una posible amenaza a mi vida. La única protección que tengo ahora es el acompañamiento mediático.
P: ¿Está preocupada por su vida?
R: Sí, ya que confrontar a figuras de alto nivel en este país implica enfrentarse también a redes criminales. La cobertura mediática es mi única defensa en este momento.
P: ¿Cómo se siente su familia respecto a la situación?
R: Están muy preocupados.
P: ¿Tiene un plan en mente sobre dónde podría solicitar asilo?
R: He trabajado más con Estados Unidos, así que irme allí sería más sencillo, pero mi deseo es no abandonar mi país. No busco ser vista como una heroína o mártir; quiero contribuir a mejorar México.
P: ¿Posee alguna oferta laboral actualmente?
R: Estoy explorando oportunidades académicas, ya que soy profesora en la UNAM y espero seguir ayudando a las personas a denunciar y ser voz contra la corrupción.
