Avances en la Vacunación contra el Cáncer de Mama Triple Negativo
Los oncólogos suelen clasificar los tumores como «calientes» y «fríos». Los tumores calientes son aquellos detectados y atacados por el sistema inmune, mientras que los fríos, como el cáncer de mama triple negativo, son más difíciles de combatir. En los últimos años, las terapias de inmunoterapia han permitido avances significativos en el tratamiento de tumores calientes, pero el desafío actual es «calentar» los tumores fríos para que también respondan a los tratamientos. Una estrategia prometedora para lograrlo es a través de vacunas personalizadas.
Resultados de la Vacuna Personalizada
Recientemente se publicaron resultados preliminares de una vacuna personalizada contra el cáncer de mama triple negativo, un subtipo que representa el 15% de los casos de cáncer de mama y que afecta mayormente a mujeres jóvenes. Considerado un tumor frío, su perfil genético lo ha hecho resistente a tratamientos convencionales, y es conocido por generar recaídas frecuentes, especialmente en los primeros tres años después del diagnóstico.
El nuevo tratamiento experimental consiste en una vacuna de ARN mensajero diseñada específicamente para cada paciente. El enfoque es administrar esta vacuna junto a otros tratamientos disponibles en las etapas tempranas de la enfermedad. Los primeros ensayos en pacientes han mostrado resultados alentadores; de 14 mujeres tratadas, 11 lograron una remisión completa y han estado libres de cáncer durante seis años. Los hallazgos han sido publicados en Nature, una revista reconocida en el ámbito científico.
Proceso de Elaboración de la Vacuna
La elaboración de estas inmunizaciones comienza con la secuenciación del genoma del tumor de cada paciente. Los investigadores seleccionan hasta 20 proteínas específicas, conocidas como neoantígenos, y crean una vacuna de ARN que instruye al organismo para generar linfocitos T—glóbulos blancos—capaces de reconocer y destruir las células tumorales. Esta estrategia busca potenciar la capacidad del sistema inmune para combatir el tumor y prevenir futuras recaídas.
Investigadores Detrás del Avance
Los principales autores del estudio son Özlem Türeci y Uğur Şahin, un matrimonio de inmunólogos y cofundadores de BioNtech, la empresa farmacéutica alemana que ganó notoriedad durante la pandemia por desarrollar una de las vacunas más efectivas contra la COVID-19. A pesar de los resultados alentadores, Türeci y Şahin han mostrado precaución, resaltando que los ensayos de fase 1 son limitados y que no tienen un grupo de control, lo que dificulta establecer conclusiones definitivas.
La Importancia de los Resultados y los Próximos Pasos
Aunque en oncología se considera que cinco años sin evidencias de cáncer pueden indicar una curación, Türeci firme en mantener cautela. Los resultados observados son más bien un indicador de seguimiento a largo plazo sin recurrencia, en lugar de una prueba concluyente de curación. A medida que avanza la investigación, estos resultados se suman a otros éxitos iniciales en vacunas dirigidas a tumores con mal pronóstico, incluyendo el melanoma y el cáncer de páncreas, donde hasta un 50% de los pacientes han mostrado respuesta a una vacuna similar.
Perspectivas Futuras de BioNtech
BioNtech está ahora realizando ensayos de fase 2 para vacunas de ARN mensajero dirigidas a cánceres de colon, páncreas y vejiga. Dependiendo de los resultados, se evaluará la posibilidad de iniciar pruebas para el cáncer de mama triple negativo. Türeci afirma que su objetivo es tener una vacuna personalizada de ARN mensajero contra el cáncer aprobada para el año 2030.
Expertos como Ignacio Melero y Isabel Echavarría también han comentado sobre la relevancia de estas investigaciones, destacando que las vacunas contra el cáncer son una estrategia con gran potencial. Sin embargo, enfatizan que aún es necesario demostrar eficacia clínica a través de ensayos aleatorios controlados y superar los desafíos en cuanto a la heterogeneidad de los tumores y la viabilidad de producción de vacunas personalizadas.
