Expectativas sobre el encuentro entre Donald Trump y Gustavo Petro
El próximo 3 de febrero, Washington será escenario de una importante reunión entre Donald Trump y Gustavo Petro. Esta cita genera gran expectación, no solo por las personalidades polémicas de ambos líderes, sino también debido a las tensiones entre Colombia y Estados Unidos que se han intensificado desde hace un año.
Orígenes de las tensiones
Las dificultades en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos comenzaron el 26 de enero de 2022, cuando Colombia impidió el ingreso de aviones militares estadounidenses con migrantes encadenados. La situación se agravó con el retiro del visado a Petro y la inclusión del presidente colombiano en la llamada Lista Clinton, una sanción que ha tenido un grave impacto político. Además, Trump calificó a Petro de “narcoterrorista”, lo que refleja el deterioro en sus relaciones.
La situación se volvió aún más preocupante tras el secuestro de Nicolás Maduro por un comando estadounidense en Venezuela, lo que llevó a Trump a advertir a Petro que “se cuidara el trasero”. Desde entonces, Petro ha tomado estas advertencias con seriedad.
Aumento de la tensión global
Enero de 2025 ha sido un mes agitado, casi prebélico, evidenciado por el aumento considerable en el precio de los metales preciosos. El oro, que se cotizaba a aproximadamente USD 2,624 la onza troy el 20 de enero, alcanzó casi USD 4,987 al final de la semana pasada, lo que representa un incremento de casi el 90%. La plata, por su parte, superó los USD 100 por onza por primera vez en la historia.
Este incremento en los precios refleja un aumento de la desconfianza hacia el papel moneda, especialmente el dólar, con bancos centrales, liderados por China y Rusia, en procesos de acumulación de oro y desdolarización, situación que hace temer un colapso económico en contextos de tensión diplomática.
Perspectivas sobre la reunión Petro-Trump
La reunión entre Petro y Trump genera incertidumbre. Algunos analistas sugieren que Petro podría enfrentarse a una humillación similar a la que sufrió Zelenski en la Casa Blanca, mientras que otros especulan con la posibilidad de que Trump disponga su arresto. Sin embargo, esta acción podría dañar la confianza internacional en Estados Unidos.
Trump se ha mostrado como un negociador pragmático, capaz de establecer alianzas sorprendentes, como ya hizo con el chavismo en Venezuela. Esto plantea la posibilidad de que eventualmente busque un entendimiento con Petro, tal como se evidenció en una conversación reciente, donde Trump pasó de llamarlo narcotraficante a describir la charla como un “honor”.
Intereses geopolíticos en juego
La verdadera motivación de la Casa Blanca en su trato con Colombia podría estar ligada a su interés geopolítico en la región, especialmente en lo que respecta a su cercanía con Venezuela. La estabilidad de Colombia es fundamental para controlar cualquier desestabilización en el país vecino.
La narrativa sobre la lucha contra el narcotráfico se presenta como un discurso más ceremonial que real, quedando en segundo plano frente a los intereses económicos y de poder, que son los que realmente mueven los hilos en las relaciones internacionales.
Desafíos para Trump
A pesar de su aparente fuerza, Trump enfrenta múltiples desafíos internos. La aprobación de su gestión ha caído del 47% al 36%, y el clima social en lugares como Minneapolis es tenso, debido a protestas contra la brutalidad policial. En contraste, Petro goza de un aumento en su popularidad, con una favorabilidad del 48%, según una reciente encuesta.
Así, mientras el 3 de febrero se acerca, los ojos del mundo estarán puestos en Washington, donde se decidirá el rumbo de unas relaciones que han navegado por aguas turbulentas.
