En noviembre pasado, se presentó la que podría ser la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos más citada de las últimas décadas. El vicepresidente J. D. Vance había anticipado este enfoque en un discurso en Múnich, donde advirtió sobre lo que él considera “la amenaza desde dentro” de Europa. Según Vance, el continente enfrenta un retroceso en libertades fundamentales como la de expresión, pensamiento y culto. Atribuyó esta situación a la “inmigración masiva”, promovida por autoridades políticas y burocráticas, sugiriendo que Europa necesita un cambio radical en su gobernanza. El documento estratégico se alinea con esta visión, mencionando el potencial de los partidos patrióticos europeos y abogando por fomentar la resistencia a la dirección actual que sigue Europa.
Resistencia Internacional a Trump
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca generó expectativas entre analistas sobre un aumento en el apoyo electoral para movimientos de la conocida como Internacional reaccionaria. Sin embargo, han surgido resistencias internacionales en lugares como Canadá, Australia, Brasil, México y Colombia, que desafían la influencia de Trump. Esta situación plantea interrogantes sobre la respuesta de Europa y sus movimientos de extrema derecha, así como si el enfoque de Trump podría resultar contraproducente.
El Debate en Francia sobre Trump
En Francia, la pregunta “¿Qué haría usted para frenar a Trump?” resuena frecuentemente entre los candidatos presidenciales de cara a las elecciones de 2027. La intervención en Venezuela y la amenaza sobre Groenlandia han intensificado la preocupación entre los franceses. Este cuestionamiento adquiere especial relevancia para quienes han centrado su discurso en la defensa nacional, como Marine Le Pen y Jordan Bardella.
La Respuesta Política en Europa
Oponerse a Trump se ha convertido en un activo político valioso. Emmanuel Macron ha manifestado su desafío al presidente estadounidense, mientras que Pedro Sánchez se ha colocado en una posición opuesta. La socialdemocracia europea busca desesperadamente un liderazgo que pueda contrarrestar la influencia estadounidense, mientras que la extrema derecha navega por las contradicciones impuestas por la figura de Trump, quien alguna vez fue visto como un aliado.
El Impacto en la Opinión Pública Europea
Una encuesta reciente de Cluster 17 para Le Grand Continent revela un cambio en la percepción pública en Europa respecto a Trump. Un 63% apoya el envío de tropas a Groenlandia, y un 44% lo considera un dictador. La mayoría, un 51%, lo califica como “enemigo”. Este diagnóstico refleja un descontento creciente que resuena especialmente en Francia, donde la soberanía frente a Estados Unidos ha sido históricamente un tema significativo.
La Revolución de la Soberanía
Después del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, Marine Le Pen enfatizó que “la soberanía de los Estados nunca es negociable”, a pesar de su silencio previo sobre la anexión de Crimea por Rusia. Hoy, la amenaza se percibe más cercana. Le Pen se ha presentado como una voz de resistencia, mientras que sus seguidores intentan redefinir su postura frente a un Trump que podría complicar sus aspiraciones políticas.
Desafíos para la Extrema Derecha Europea
El partido de Marine Le Pen, Reagrupamiento Nacional, se enfrenta a un dilema existencial a medida que se acercan las elecciones presidenciales de 2027. Con la influencia política de Trump en declive, el partido necesita reconsiderar su estrategia. Jordan Bardella previamente defendió la estrategia Trump, pero la actual dinámica plantea preguntas sobre si se puede mantener esta alianza en medio de las tensiones entre sus intereses nacionales y las políticas estadounidenses.
La Oportunidad para Europa
A medida que la extrema derecha lucha por posicionarse frente a la influencia de Trump, surge la posibilidad de una nueva identidad europea. La amenaza que representa Trump podría actuar como catalizador para que Europa se una en pro de una defensa común y de valores democráticos, alejándose de cualquier forma de vasallaje.
