El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúa con su firme lucha contra el narcotráfico, reforzada por la detención de Nicolás Maduro en una operación militar en territorio venezolano, a la que Trump califica como una acción clave contra una de las mayores organizaciones de tráfico de drogas del mundo.
Durante una entrevista en Fox News con Sean Hannity, Trump afirmó: “Hemos erradicado el 97% de las drogas que entran por agua y ahora comenzaremos a atacar por tierra”. Sin embargo, no brindó detalles específicos sobre los métodos o lugares de estos futuros ataques, generando incertidumbre sobre si se tratarán de nuevas operaciones en Venezuela o intervenciones en México.
El mandatario republicano destacó que «los carteles controlan México» y lamentó la violencia que se ha apoderado del país, señalando que se estima que entre 250.000 y 300.000 personas pierden la vida anualmente a causa de este problema. Esta cifra, que Trump suele mencionar, se refiere especialmente a las sobredosis en Estados Unidos, donde el fentanilo, un opioide fabricado en México con insumos de China, es el principal responsable de las muertes.
La lucha de Estados Unidos contra el narcotráfico se intensificó el verano pasado con la operación Lanza del Sur, que trasladó más de 14.000 soldados y una flota de barcos de guerra a las costas de Venezuela, marcando uno de los mayores despliegues militares en la región en años. Desde septiembre, el ejército estadounidense ha llevado a cabo ataques a cerca de 30 embarcaciones, presuntamente vinculadas al narcotráfico, matando a más de 110 personas en operaciones que se llevaron a cabo sin orden judicial ni mandato del Congreso.
La reciente operación militar en Caracas tuvo como objetivo la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York con el fin de enfrentar acusaciones de narcoterrorismo.
En su entrevista, Trump también reveló que planea reunirse con la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien tiene previsto visitar Washington. Al mencionar que ella había expresado su disposición a compartir el premio Nobel de la Paz, que recibió en noviembre pasado, Trump comentó: “Entiendo que ella vendrá la próxima semana y espero poder saludarla”. También dejó entrever su deseo de haber sido reconocido con tal premio, evidenciando su interés en los logros internacionales.
Trump, quien se autodenomina abstemio y ha perdido a un hermano debido al alcoholismo, enfatizó en la entrevista: “Las drogas son horribles. Es devastador. Las familias suelen perder a un hijo o a un padre”, defendiendo los esfuerzos de su administración en la reducción de las cifras de muertes relacionadas con las drogas.
El presidente no aclaró a qué frontera se refería, pero se presume que aludía a la que separa a Estados Unidos de México, un tema recurrente en su retórica. Según él, “La frontera fue un desastre total durante años”, pero aseguró que su administración ha tomado medidas efectivas para controlar la situación, indicando que “ahora, nadie puede entrar, nadie lo intenta”.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho hincapié en la importancia de la “colaboración” y “comunicación”, subrayando una “responsabilidad compartida” en la lucha contra el narcotráfico. Además, llamó a respetar el derecho internacional y los principios de la ONU en la gestión de estos problemas.
