Las aerolíneas suspendieron sus operaciones hace una semana tras el consejo de las fuerzas aéreas estadounidenses debido a la escalada militar en la región.
El tráfico aéreo en Venezuela se encuentra suspendido desde hace una semana, a raíz de la alerta emitida por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que advirtió sobre el riesgo de volar en el espacio aéreo del país caribeño. Esta acción se atribuye al deterioro de la situación de seguridad y a la intensificación de la actividad militar en la zona. Compañías como Iberia, Air Europa, Latam, Avianca, TAP, Plus Ultra y Turkish Airlines cancelaron inmediatamente sus operaciones. Sin embargo, un limitado número de vuelos, principalmente de pequeña dimensión y jets privados, aún operaron según Flightradar.
Suspensión de operaciones aéreas
El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela impuso un plazo de 48 horas a las aerolíneas para retomar sus operaciones bajo la amenaza de revocar sus licencias. Ante la falta de respuesta, el Gobierno de Nicolás Maduro anuló los derechos de tráfico aéreo de varias compañías, incluyendo Iberia y TAP.
Las autoridades venezolanas acusan a las aerolíneas de participar en lo que ellos califican como un «terrorismo de Estado» respaldado por el Gobierno estadounidense. Esta situación se da en un contexto donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica y acciones contra el régimen de Maduro, señalando que el espacio aéreo sobre Venezuela será cerrado en su totalidad.
Escalación de tensiones
Trump, en su mensaje en redes sociales, instó a aerolíneas y otros actores a considerar el cierre del espacio aéreo, un movimiento que sugiere la posibilidad de un ataque militar. Este viernes, el presidente estadounidense declaró que comenzaría a combatir el narcotráfico proveniente de Venezuela “por tierra” de manera inminente, en respuesta al tráfico de drogas del que responsabiliza al gobierno venezolano.
En agosto, la Casa Blanca ordenó un despliegue militar significativo en la región, con más de 15,000 efectivos, incluyendo el portaaviones USS Gerald R. Ford, uno de los más avanzados de la armada estadounidense. Este despliegue ha sido interpretado por analistas como un intento de forzar la destitución de Maduro. Desde entonces, la campaña contra lanchas asociadas al narcotráfico ha resultado en bombardeos que han dejado más de 80 muertes.
Relaciones diplomáticas tensas
A pesar de los recientes acercamientos entre Trump y Maduro, donde se discutió la posibilidad de un encuentro en territorio estadounidense, las tensiones persisten. La comunicación, que se ha calificado como un gesto positivo, no ha logrado desescalar la hostilidad entre ambas naciones. Además, se ha registrado oficialmente a Maduro y a varios altos cargos de su gobierno en la lista de terroristas del Departamento de Estado estadounidense, acusándolos de estar involucrados en el cartel de los Soles, vinculado al narcotráfico.
Los últimos días han dejado claro que la situación en Venezuela continúa siendo un punto de fricción crítico en las relaciones internacionales, especialmente con Estados Unidos. Las decisiones sobre el espacio aéreo y las operaciones militares en la región serán seguidas de cerca, a medida que se desenvuelve esta compleja situación.