Respuesta de Donald Trump tras la decisión del Supremo sobre sus aranceles
Este viernes, Donald Trump se presentó en Washington para hacer una declaración tras la contundente decisión de la Corte Suprema, que había declarado inconstitucional una gran parte de sus aranceles solo tres horas antes. Esta resolución no solo afecta la política económica del gobierno de EE.UU., sino que también priva a Trump de una herramienta clave para influir en el orden mundial mediante amenazas de aranceles comerciales.
Reacciones de Trump en la Casa Blanca
Durante su discurso en la Casa Blanca, Trump declaró sentirse «avergonzado» por ciertos miembros de la Corte, sugiriendo que su decisión refleja intereses extranjeros. Agradeció a los tres magistrados que apoyaron su postura por su «fortaleza y amor por nuestro país».
Previo a su aparición, la Casa Blanca había oscurecido las luces de la sala de prensa, generando expectativas entre los reporteros. Trump, visiblemente molesto, atacó a los jueces que no coincidieron con él, acusándolos de ser «perros de la izquierda radical» y calificado el fallo como «profundamente decepcionante».
Anuncio de nuevos aranceles
En su declaración, Trump anunció que «de forma inmediata, todos los aranceles de seguridad nacional bajo la Sección 232 y los aranceles existentes de la Sección 301 permanecerán en pleno vigor». Además, indicó que firmará una orden que impondrá un arancel global del 10% bajo la Sección 122, como una medida adicional sobre los aranceles ya vigentes.
La normativa en la que Trump se apoya para este nuevo arancel global permite su implementación por 150 días, a la espera de la aprobación del Congreso. Sin embargo, existe una posibilidad de que la administración aproveche un vacío legal para volver a activar los aranceles si el Congreso se niega a actuar.
Advertencias sobre la decisión de la Corte Suprema
Trump también advirtió que «hay maneras» de eludir la decisión del tribunal, señalando que esta podría no limitar sus poderes para imponer aranceles. Citando una opinión disidente del juez Brett Kavanaugh, un magistrado que él mismo nombró, Trump expresó su orgullo por dicha nominación.
La decisión de la Corte Suprema, adoptada por un tribunal mayoritariamente conservador, anula los aranceles «recíprocos» impuestos de manera indiscriminada a más de 100 países. El fallo amenaza con obligar al gobierno de EE.UU. a devolver decenas de miles de millones de dólares en impuestos recolectados de manera inconstitucional. Aunque no todos los aranceles impuestos por la administración Trump se ven afectados, este fallo representa un golpe significativo a su agenda económica.
Detalles sobre el fallo de la Corte
La mayoría de la Corte Suprema, liderada por el juez principal John Roberts, respaldó el fallo en el que se afirma que Trump ha abusado de su poder ejecutivo bajo la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA). Se considera que su aplicación de aranceles va más allá de lo permitido, poniendo en riesgo la independencia de los poderes del Estado.
Los fallos en contra de la administración también provienen de desafíos legales presentados por empresas e individuos que argumentan que la IEEPA no otorga al presidente la autoridad para imponer aranceles indiscriminadamente. La decisión, que involucra casos de una empresa de juguetes de Illinois y un importador de vinos de Nueva York, podría tener un impacto duradero en la política económica de EE.UU.
Previo a la decisión, la administración Trump ya estaba anticipando un posible revés judicial y había considerado varias estrategias para mantener los aranceles en vigor. La incertidumbre sobre el destino de aproximadamente 150 mil millones de dólares recaudados en aranceles durante el último año añade una complejidad adicional a esta situación. “Supongo que tendrá que litigarse durante los próximos dos años”, comentó Trump al respecto.
Un futuro incierto para la política arancelaria del gobierno
La reciente decisión de la Corte Suprema pone de relieve la tensión entre el poder ejecutivo y el judicial en la formulación de políticas comerciales. Con la vista puesta en el próximo discurso sobre el Estado de la Unión, el impacto de este revés será determinante para el gobierno y su enfoque futuro hacia el comercio.
