Trágica muerte de niño con hemofilia en Colombia resalta fallas del sistema de salud
Kevin Arley Acosta, un niño de 7 años del departamento de Huila, Colombia, falleció la mañana del 13 de febrero en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Misericordia en Bogotá. Su muerte se produjo tras un accidente en bicicleta que ocasionó hemorragias, exacerbadas por su condición de hemofilia A severa, una enfermedad que afecta la coagulación de la sangre. Kevin llevaba dos meses esperando la entrega de los medicamentos necesarios para su tratamiento por parte de la Nueva EPS, la entidad de salud que atiende a más de 11,7 millones de colombianos. La última dosis que recibió fue el 12 de diciembre, lo que resultó fatal dado su estado crítico en el momento de su traslado a la capital.
Falta de acceso a medicamentos
La madre de Kevin, Katherine Pico, ha denunciado la falta de atención oportuna por parte de la Nueva EPS. “[Kevin] murió a falta del medicamento que necesitaba, que era supremamente esencial para su salud”, afirmó a la prensa. Según su relato, tras el accidente, fue llevado a un centro de salud en Palestina, Huila, pero la urgencia de su condición requería ser trasladado a un hospital con el medicamento adecuado. Sin embargo, según Pico, ningún centro aceptó al niño por su afiliación a la Nueva EPS, que enfrenta problemas severos de deuda y queja desde su intervención por el Gobierno en abril de 2024.
Las denuncias de las organizaciones médicas
Distintas organizaciones médicas y de pacientes han señalado que la muerte de Kevin es un aviso grave sobre el deterioro del sistema de salud en Colombia. Raquel Lisman, presidenta de la Fundación Nacional para el Acompañamiento de los Trastornos de la Coagulación, indicó que la Nueva EPS incumplió la resolución 0123 de 2015 del Ministerio de Salud. Esta norma exige garantizar el acceso oportuno y permanente a medicamentos y servicios a personas con hemofilia, prohibiendo cualquier barrera administrativa que impida el tratamiento. “Kevin quedó solito, en una zona rural, sin atención y sin respuesta de la EPS”, lamentó Lisman.
Impacto en la comunidad de enfermedades raras
Diego Gil, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras, ha enfatizado que este caso refleja la realidad de miles de pacientes y familias que enfrentan barreras en el acceso a tratamientos. “Es una denuncia sobre lo que enfrentan miles en el país. Estamos en un contexto de demoras y discontinuidades”, aseguró Gil. La Federación había alertado previamente sobre la situación de Kevin, indicando que estaba “sin tratamiento y sin red de atención especializada” en un momento crítico.
Quejas y alertas de organismos de control
La crisis del sistema de salud colombiano es especialmente alarmante en la Nueva EPS. Aunque fue intervenida en 2024 y el Estado adquirió todas sus acciones, sigue acumulando quejas de usuarios. La Defensoría del Pueblo reportó un aumento del 107% en quejas relacionadas con el acceso a medicamentos en 2025, alcanzando más de 14.600 reclamos. En total, se han registrado cerca de 107.000 quejas por vulneraciones al derecho a la salud en el período de 2022 a 2025.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, denunció que Kevin fue víctima de las fallas en el acceso a tratamientos y que su madre enfrentó obstáculos significativos. “Los pulso de poder en torno a reformas del sistema de salud no pueden ser excusa para el incumplimiento de responsabilidades”, afirmó Marín.
Reacciones políticas tras la tragedia
A solo tres semanas de las elecciones legislativas y de las consultas interpartidistas, la muerte de Kevin ha tenido repercusiones en el ámbito político. Políticos como Paloma Valencia y Vicky Dávila han utilizado el caso para criticar al Gobierno. Valencia sugirió que la falta de atención a los colombianos es sintomática de una ideología que prioriza otros intereses sobre la vida y salud de la ciudadanía. Dávila, por su parte, acusó directamente al gobierno del presidente Petro, afirmando que “la Nueva EPS lo mató, así de sencillo”.
