La Nueva Era del Cartel de Sinaloa: Ascenso de El Chapo Isidro
La reciente guerra interna en el Cartel de Sinaloa ha dejado un paisaje desolador tras 15 meses de confrontaciones. En este contexto, las estructuras criminales sobrevivientes han asumido un nuevo liderazgo, marcado por la debilidad de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, antiguos titanes del narcotráfico. Dos de los cuatro hijos originales permanecen libres, pero viven en la clandestinidad tras perder a muchos de sus aliados, quienes han sido asesinados o apresados. Mientras tanto, la facción rival, liderada por el hijo del antiguo socio Ismael El Mayo Zambada, ha salido fortalecida de este conflicto.
El Emergente Chapo: Un Líder Silencioso
En medio de este caos, un nuevo líder ha tomado protagonismo: Fausto Isidro Meza Flores, conocido como El Chapo Isidro. Fuentes de seguridad indican que su organización es la principal beneficiaria de esta guerra interna, operando intensamente en el tráfico de drogas sintéticas, como el fentanilo y la metanfetamina, especialmente en el norte de Sinaloa, en áreas como Los Mochis y Guasave. “Exporta más droga que todos los demás”, afirma una fuente, destacando su creciente poder y capacidad de operación.
Golpes a la Facción de El Chapo Isidro
A pesar de su ascenso, el grupo de El Chapo Isidro ha enfrentado retos significativos. En diciembre del año pasado, las autoridades mexicanas dieron un duro golpe a su facción al abatir al hijo de uno de sus principales aliados, Pedro Inzunza Coronel, alias El Pichón, en un enfrentamiento en Choix. Además, la Guardia Nacional detuvo a su padre, Pedro Inzunza Noriega, alias Sagitario, en Culiacán. La caída de los Noriega, conocidos por su implicación en narcoterrorismo, fue considerada un golpe significativo por las autoridades estadounidenses.
El Chapo Isidro: Ascenso desde el Bajo Mundo
El Chapo Isidro, nacido en 1982 en Navojoa, Sonora, comenzó su carrera en el narcotráfico con un papel relativamente menor. Sin embargo, a lo largo de la década del 2000, comenzó a fortalecer su posición, aprovechando las rivalidades y disputas entre los distintos clanes del narcotráfico, especialmente tras la captura de Alfredo Beltrán Leyva en 2008. Desde entonces, su influencia ha crecido exponencialmente, y su nombre ha alcanzado notoriedad interna y externa.
Una Red de Operaciones de Alto Riesgo
A pesar de varias detenciones entre 2011 y 2020, El Chapo Isidro ha evadido la prisión y continúa operando con una impresionante red criminal. La Fiscalía General de la República de México ha abierto al menos 15 investigaciones en su contra, mientras que en Estados Unidos se han presentado acusaciones relacionadas con el tráfico de cocaína, metanfetamina y heroína. Aun así, su capacidad de movimiento y adaptación le permite seguir siendo un objetivo prioritario para las autoridades.
El panorama en Sinaloa sigue siendo volátil, con El Chapo Isidro a la cabeza de una nueva era en el narcotráfico, mientras las luchas de poder entre clanes continúan moldeando el destino criminal del país.
