Ricardo Salinas Pliego enfrenta la presión del SAT con una deuda millonaria
La tensión ha alcanzado su punto máximo en la lucha del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego contra la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Este viernes se cumplió el plazo para que el magnate pagara de manera voluntaria una deuda de 51.000 millones de pesos ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT). Esta cifra incluye recargos acumulados durante años debido a un retraso en los pagos, que en algunos casos se extiende hasta 17 años.
Si Salinas Pliego hubiera procedido con el pago, podría haberse beneficiado de un reajuste que le habría permitido reducir su adeudo hasta en un 39%, dejando el saldo real en un poco más de 30.000 millones de pesos. Esta cantidad es significativamente más cercana a los 36.000 millones, cifra que originó sus litigios fiscales. No obstante, el empresario decidió abandonar la ciudad durante el fin de semana sin aclarar sus intenciones, aunque su actividad en redes sociales sugiere que se mantiene firme en su postura de no ceder. “Veremos si se animan… ¿usted qué apuesta?”, respondió a un comentario sobre un posible embargo de sus bienes. El Grupo Salinas no ha proporcionado una declaración sobre la situación, y el Gobierno se mantiene en silencio respecto a los próximos pasos.
Posibles Consecuencias del Impago
En caso de confirmarse el impago, un embargo sería el siguiente paso que enfrentaría Salinas Pliego, tras haber agotado todas las vías legales nacionales para evitar el millonario desembolso. Las deudas abarcan ejercicios fiscales desde 2008 hasta 2013 y se relacionan con un cálculo indebido en las pérdidas de la compañía Elektra. Desde entonces, el empresario ha luchado judicialmente contra estas demandas, pero los fallos han sido en su totalidad desfavorables. La Suprema Corte de Justicia validó este panorama en noviembre al desestimar los amparos presentados por Salinas, argumentando que no cumplían con requisitos de constitucionalidad.
Un cambio legislativo también ha impactado en esta situación. El Congreso aprobó una modificación al recurso de amparo, enfocado en restringir a los grandes deudores, incrementando la presión sobre Salinas Pliego, considerado el evasor fiscal que despierta mayor controversia en el actual gobierno. La administración de Claudia Sheinbaum, continuando con la labor de su predecesor Andrés Manuel López Obrador, busca fortalecer la recaudación fiscal, un objetivo que el año pasado se tradujo en un aumento del 4,8% en la recaudación, aproximadamente 500.000 millones de pesos.
El Camino Delante para Salinas Pliego
El nuevo marco legal impide a los evasores recurrir a litigios ordinarios sobre créditos fiscales firmes, obligándolos a recurrir a la vía extraordinaria del amparo. Esta será la única opción que le quedará a Salinas Pliego, aunque el tiempo corre en su contra. Según la legislación vigente, si no presenta un comprobante de pago para el lunes siguiente al vencimiento del plazo, las autoridades procederán con un requerimiento de pago en su domicilio fiscal. Si no cumple, se iniciará un proceso administrativo que podría llevar al embargo de sus bienes hasta cubrir la cantidad adeudada. Expertos estiman que esta situación debería resolverse antes de fin de año en el ámbito nacional.
Impulsando un Conflicto Internacional
Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, ha expresado su intención de llevar esta controversia al ámbito internacional, interponiendo una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por lo que considera «persecución política». Sin embargo, este procedimiento podría prolongarse durante años, sin tener un impacto inmediato en su situación legal actual.
El empresario, que se encuentra entre los más acaudalados de México, busca trasladar el conflicto del ámbito judicial al político y mediático. Recientemente, ha intensificado sus enfrentamientos con la presidenta de México, mientras coquetea con la política, incluyendo una gira por Estados Unidos y visitas a líderes internacionales como el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Tales movimientos lo posicionan como figura clave en la oposición mexicana, aunque los fracasos judiciales han continuado. Los esfuerzos del gobierno por recuperar la deuda siguen firmes, y se espera que el Estado inicie la recaudación de este monto milenario en los próximos días.
