Una voz joven y llena de entusiasmo asegura: “Se supone que tienen que estar en esta área”. Momentos después, un adolescente reconoce una emblemática figura amarilla con líneas marrones y una cola en forma de rayo: es Pikachu. Con un grito de emoción, el muchacho expresa en el doblaje mexicano de Viajes Pokémon: “¡Hora de atraparlo! ¡Perfecto, pokebola! ¡Ve!”. Esta voz pertenece a Goh, interpretada por el actor de doblaje Diego Becerril.
La amenaza de la inteligencia artificial en el doblaje
Cientos de actores y actrices de doblaje han construido una conexión especial con sus personajes, un trabajo reconocido por el público. Sin embargo, la llegada de la inteligencia artificial (IA) ha desatado inquietudes en el gremio, que teme por sus empleos y el respeto hacia su arte. “Se pierden empleos humanos y el respeto al público. Es una falta de respeto a los mismos creadores de ese contenido”, afirma Becerril en una videollamada desde una cabina de grabación.
Controversia por el uso de IA en Amazon Prime Video
El debate sobre el uso de la IA para doblaje se intensificó el año pasado cuando Amazon Prime Video anunció un programa piloto que utilizaría esta tecnología para doblajes en inglés y español en Latinoamérica. La empresa argumentó que su objetivo era “hacer accesible su vasta librería en línea a más clientes”, pero muchos usuarios manifestaron su descontento con los resultados iniciales.
Los animes High School of the Dead, Vampire Hunter: Darkstalkers, Banana Fish y la primera temporada de Vinland Saga fueron algunos de los primeros títulos que se doblaron utilizando inteligencia artificial, desatando el desagrado de los fanáticos. Comentarios en redes sociales lamentaban la falta de emoción: “Doblajes sin alma, sin corazón, sin humanidad”, se quejaba un internauta. Otro usuario comparó la calidad del doblaje con el tono de una vendedora de empanadas. Muchos pidieron el regreso de actores humanos con experiencia, reclamando que no se puede sustituir lo orgánico por tecnología.
Denuncias de uso no autorizado
En Latinoamérica, la situación se ha agravado, ya que actores y actrices de doblaje han denunciado el uso de sus voces sin autorización. Aurora Mijangos, consejera de la Asociación Mexicana de Locutores Comerciales (Ameloc), menciona que el problema comenzó durante la pandemia, cuando algunos colegas recibieron propuestas para formar bancos de voz. “Nos enterábamos que estaban usando la voz para entrenar la inteligencia artificial”, señala.
Los abogados en Propiedad Intelectual, Adriana López y Miguel Gutiérrez, coinciden en que la voz es un “derecho de la personalidad” que debe ser protegido. López enfatiza la necesidad de salvaguardar la creatividad del gremio de doblaje, mientras que Gutiérrez sostiene que los actores cuyas voces fueron utilizadas sin consentimiento merecen ser compensados.
Impacto económico y legislación insuficiente
Becerril considera que la llamada “mal llamada inteligencia artificial” ha llevado a un abaratamiento de costos, lo que impulsa a las productoras a optar por tecnología en lugar de contar con humanos para el doblaje. “Se está utilizando para maximizar los márgenes de ganancias”, alerta, advirtiendo que esta tendencia podría afectar a otras profesiones en el futuro.
En México, la legislación actual no aborda específicamente el uso de la IA en el área del doblaje. Gutiérrez opina que se requiere un reconocimiento exhaustivo de cada modalidad en la creación audiovisual y que las reformas hechas hasta ahora son insuficientes. Sin embargo, propone un enfoque colaborativo donde el gobierno incentive la producción y protección de la industria del doblaje.
Avances en la legislación para proteger al gremio
La presión constante de los colectivos ha comenzado a mostrar resultados. Durante su conferencia matutina, el Gobierno anunció una nueva ley de cine que busca fomentar el cine mexicano y brindar protección a los actores de doblaje. Claudia Curiel, secretaria de Cultura, destacó que esta iniciativa reconocerá la voz humana como una herramienta artística, cuya utilización requerirá autorización expresa e informada, lo que conllevará una remuneración adecuada.
Detrás de la pantalla, Becerril reflexiona sobre la penetración de esta nueva tecnología en la vida cotidiana. Aunque reconoce que la IA podría tener aplicaciones útiles, advierte sobre la necesidad de un enfoque equilibrado: “El doctor va a interpretar el diagnóstico, no lo sustituye. Creo que es el enfoque correcto”.
