La importancia de invertir en América Latina frente a la migración
Invertir en desarrollo resulta más efectivo que simplemente perseguir migrantes. Según evidencias históricas, cada dólar del Plan Marshall en Europa generó tres en comercio. En contraste, cada dólar destinado a la Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha conducido a la desesperación. Esto se ha comprobado a lo largo de más de treinta años.
Propuesta original y su contexto histórico
En 1987, durante una presentación en la Biblioteca John F. Kennedy en Boston, se propuso la necesidad de un Plan Marshall para América Latina. No como una forma de caridad, sino como una estrategia eficaz para frenar la migración masiva. En ese momento, la región enfrentaba crisis de democracia y altos niveles de deuda externa, mientras las dictaduras caían y nacían democracias frágiles.
Inversión y fallos históricos
A lo largo de los años, Estados Unidos ha invertido cientos de miles de millones en la persecución de migrantes en la frontera, lo que ha agravado el problema. Es importante recordar que John F. Kennedy había impulsado la Alianza para el Progreso en 1961, que fracasó debido a una falta de recursos y enfoque; sus sucesores optaron por priorizar ayudas militares y no abordaron el problema de la deuda. La Caribbean Basin Initiative, lanzada por Reagan en 1983, no logró generar un crecimiento sostenible y su impacto sigue siendo negativo en la actualidad.
El ciclo de crisis en América Latina
Sin una inversión significativa, América Latina se ha visto atrapada en un ciclo incesante de cambios políticos. Los años noventa trajeron privatizaciones masivas, pero la pobreza persistió. Tras el colapso de Argentina, surgieron líderes de izquierda como Chávez y Kirchner, cuyo desempeño fue variado. Recientemente, la región ha visto un giro hacia la derecha con líderes como Macri y Bolsonaro, exacerbando éxodos de millones de personas, como los venezolanos y los nicaragüenses, que huyen de sus países.
Un análisis desalentador
El estado actual de la región es preocupante. Nicaragua vive bajo una dictadura, Venezuela es una autocracia y El Salvador sacrifica libertades en nombre de la seguridad. La organización Freedom House informa sobre un declive sostenido de la democracia en la región. Además, Argentina ha entrado en un default repetido, mientras que la clase media enfrenta una desaparición progresiva.
Propuesta de un nuevo enfoque
La solución planteada es clara: una inversión masiva respaldada por un tratado hemisférico que perdure a pesar de cambios políticos. Esto incluye el alivio coordinado de la deuda, auditorías independientes, y una inversión en instituciones democráticas, sistemas judiciales independientes y fiscalías anticorrupción, así como infraestructura digital, energías renovables y educación de calidad.
Lecciones de la historia y el futuro de América Latina
El contexto actual es diferente al de 1987; ahora se requiere la mitigación de crisis ya existentes. A pesar de los escepticismos sobre la corrupción, es esencial recordar que Europa en 1948 enfrentaba desafíos similares y la supervisión rigurosa fue clave para su éxito. Mientras algunos podrían argumentar que Estados Unidos carece de incentivos, el país sigue gastando grandes sumas tratando de controlar la migración sin abordar sus causas raíz. Mientras tanto, China invierte en la región sin condiciones relacionadas con la democracia.
Conclusión
La situación actual es un reflejo de la inacción y los errores del pasado. La frontera más segura es, sin duda, aquella que no necesita ser cruzada. La urgencia de actuar se hace evidente; con cada año que pasa, se pierden generaciones, y la influencia de países como China en la región sigue creciendo.
