Desde su creación a finales del siglo XX, el algoritmo de encriptación Advanced Encryption Standard (AES), también conocido como Rijndael, se ha consolidado como el estándar internacional para proteger la seguridad y privacidad en distintos dispositivos y plataformas, incluyendo ordenadores portátiles, teléfonos móviles, sistemas de mensajería digital, tarjetas bancarias y el almacenamiento en la nube. Recentemente, sus creadores, los ingenieros belgas Joan Daemen y Vincent Rijmen, fueron galardonados con el premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
Importancia del AES en la era digital
En la XVIII edición de este prestigioso premio, el jurado destacó que la base matemática del AES ha llegado a ser fundamental en la era digital actual. Aseguran que gracias a esta tecnología, “nuestro dinero permanece seguro en cuentas bancarias, nuestros historiales médicos son privados y nuestros mensajes llegan solo a quienes queremos”.
Historia del algoritmo Rijndael
Los investigadores Joan Daemen y Vincent Rijmen desarrollaron Rijndael en 1997. Este algoritmo se integró en el sistema estadounidense en 2001 y ha sido aplicado a escala internacional desde 2005. La creación del AES surgió en un contexto en el que el protocolo Data Encryption Standard (DES) empezaba a mostrar deficiencias. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos convocó un concurso para encontrar un mejor sistema de encriptación, al que Daemen y Rijmen respondieron con ventajas significativas, dado que sus tesis doctorales se enfocaban en la criptografía.
Características del AES y su estandarización global
El AES es un código abierto, lo que ha permitido su estandarización global y ha fomentado la transparencia dentro de la comunidad criptográfica. Este algoritmo se enseña en cursos de seguridad informática a nivel mundial y puede ser examinado para detectar posibles vulnerabilidades.
Desafíos actuales en la criptografía
En una reciente videollamada, Daemen destacó que, aunque su invento se remonta a los años noventa, han adaptado su algoritmo a lo largo de los años. “Estamos trabajando en nuevas formas de criptografía, aunque no tengo grandes esperanzas de que reemplace al AES, ya que está presente en todas partes y sigue funcionando correctamente”, mencionó. Por su parte, Rijmen señaló que el impacto del AES abarca múltiples aspectos de la vida cotidiana, desde aplicaciones móviles hasta la comunicación entre impresoras y cartuchos de tinta.
Daemen también advirtió sobre los desafíos políticos relacionados con la criptografía: “La tecnología del AES y sistemas similares son componentes básicos, pero la arquitectura de seguridad en un nivel superior requiere decisiones sobre el almacenamiento y gestión de datos, ya sea en la nube, de forma descentralizada o centralizada”. En este contexto, mencionó el creciente debate sobre el uso de tecnologías que podrían convertirse en herramientas de vigilancia masiva, especialmente preocupantes en países con tendencias políticas autoritarias.
Estructura del jurado del premio
El jurado del premio Fundación BBVA fue presidido por Oussama Khatib, catedrático de Ciencias de la Computación y director del Laboratorio de Robótica en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), y el secretario fue Ron Ho, vicepresidente corporativo de I+D en Hardware en Lattice Semiconductor (Estados Unidos).
Premios anteriores
En la pasada edición del galardón, el premio fue otorgado a Anil K. Jain y Michael I. Jordan por sus contribuciones en el desarrollo de la inteligencia artificial y el reconocimiento facial, logros que han transformado el campo de la biometría y han sentado las bases de la inteligencia artificial generativa.
