Transformación del Clima de Opinión Pública en Chile
En los últimos dos años, el proyecto Democracia UDP ha producido una serie de estudios que revelan un profundo cambio en el clima de opinión pública en Chile. Aunque la mayoría de la ciudadanía manifiesta un compromiso normativo con la democracia, un número creciente de personas relativiza ese apoyo ante problemas urgentes como la delincuencia, la inseguridad y la corrupción. Este fenómeno no indica un deseo de abandonar la democracia, sino una forma de autoritarismo pragmático que normaliza la idea de que la democracia puede ser suspendida en ciertas situaciones sin dejar de existir formalmente.
Descontento con el Funcionamiento Democrático
El malestar con el sistema democrático se ha convertido en una constante en la política chilena. La insatisfacción de la población con la democracia se refleja en los recientes estudios, en los que muchos ciudadanos se declaran insatisfechos o muy insatisfechos. Este descontento no es solo el resultado de crisis específicas, sino que indica una desafección más profunda hacia las instituciones y sus actores. En este contexto, la delincuencia se posiciona como el principal problema para la población, lo que influye en la disposición hacia soluciones autoritarias y reconfigura las percepciones ciudadanas.
Desinstitucionalización de la Opinión Pública
Un factor estructural que ha contribuido a esta transformación es la desinstitucionalización de la formación de la opinión pública. Las fuentes tradicionales de información, como la televisión y la prensa escrita, han perdido influencia frente a redes sociales y figuras públicas. En los últimos estudios, las redes sociales emergen como la fuente primaria de información, superando a los medios tradicionales y volviéndose cruciales para la difusión de discursos simplificados y emocionalmente movilizadores.
Variaciones en el Autoritarismo Pragmatico
No obstante, el apoyo al autoritarismo pragmático no es homogéneo. Su expresión varía significativamente según el nivel socioeconómico, territorio y posición ideológica. En los sectores más bajos, la adhesión a la democracia es menor y la disposición a considerar un gobierno autoritario es mayor. En contraste, los grupos de altos ingresos tienden a apoyar más la democracia y muestran menos preferencia por alternativas autoritarias. Además, la ideología política juega un rol importante; quienes se identifican con la izquierda y la centroizquierda generalmente prefieren la democracia, mientras que menos de la mitad de los que se ubican a la derecha comparten esta visión.
Impacto en el Voto Presidencial
Los resultados de la primera vuelta presidencial del 16 de noviembre reflejan estos clivajes en la opinión pública. En el Norte Grande, donde los temores de inseguridad y la inmigración ilegal son prominentes, el candidato Parisi recibió un apoyo significativo. En contraste, Kast consolidó su apoyo en zonas rurales y periurbanas del Centro-Sur, especialmente donde la insatisfacción con la democracia es alta y el temor al delito es considerable. En áreas urbanas como Santiago y Valparaíso, el candidato Jara obtuvo mejores resultados, mostrando el vínculo entre la percepción de la democracia y la elección de alternativas políticas.
Renegociación de la Democracia en Chile
El diagnóstico indica que la democracia chilena no está siendo rechazada, sino renegociada. La ciudadanía continúa valorándola en el ámbito simbólico pero exige resultados concretos y eficaces. Cuando no se cumplen estas expectativas, la legitimidad democrática se vuelve condicional y surgen propuestas de soluciones excepcionales. La tensión actual se centra no en la dicotomía entre democracia y autoritarismo, sino en la efectividad de la democracia misma. El desafío para el sistema político es monumental: no solo es necesario reivindicar la democracia, sino también demostrar que puede garantizar seguridad, justicia y representación.