El Gobierno de Gustavo Petro ha anunciado la primera llamada del presidente colombiano con su homólogo estadounidense, Donald Trump, un acontecimiento destacado tras un año de tensiones bilaterales. Los funcionarios colombianos habían intentado varias veces establecer una comunicación directa con Trump, pero fue el senador republicano Randall Paul quien finalmente facilitó esta comunicación crucial.
El embajador de Colombia en Washington, Daniel García-Peña, reconoció que esta llamada representa una victoria importante en un periodo caracterizado por fracasos diplomáticos. En sus declaraciones, explicó que había mantenido reuniones con 32 senadores y 74 miembros de la Cámara de Representantes sin éxito. Sin embargo, su relación con Paul, quien se mostró crítico con Trump, resultó ser decisiva. García-Peña relató que le pidió a Paul que intercediera y recibió la sorprendente confirmación de que Trump estaba dispuesto a hablar.
La conversación, que tuvo lugar a las cinco de la tarde, coincidió con una manifestación en la Plaza de Bolívar en defensa de la soberanía colombiana. Petro destacó en su cuenta de X el trabajo diplomático realizado por García-Peña y Paul, calificándolo como un ejemplo de la importancia del diálogo para mitigar la violencia. En sus palabras, enfatizó que siempre es preferible dialogar en lugar de recurrir a la confrontación.
Ambos líderes enfatizaron la importancia del diálogo a pesar de sus diferencias. Petro mencionó que, aunque sabe que Trump no comparte sus puntos de vista, es esencial iniciar conversaciones en lugar de resolver conflictos en campos de batalla. García-Peña coincidió, subrayando que, aunque existen diferencias, hay objetivos y amenazas comunes que pueden unir a ambos países. Trump, por su parte, calificó la llamada como “un honor” y anticipó una reunión futura en la Casa Blanca.
Durante la llamada, se discutieron temas cruciales como la lucha de Colombia contra las drogas y la colaboración con Estados Unidos en esta materia. El ministro del Interior, Armando Benedetti, quien estuvo presente en la conversación, explicó que también se abordó la situación del ELN y la petición de apoyo de Trump para combatir a esta guerrilla en la frontera con Venezuela. Además, se planteó la oferta de Petro de mediar en la crisis venezolana, resaltando que la paz en ambos países está interconectada.
A pesar de los avances, no se trató la eventualidad de que Washington levantara las sanciones económicas impuestas a Petro, ni se discutieron los ataques de Estados Unidos contra narcolanchas en el Caribe, que el presidente colombiano ha calificado como ejecuciones extrajudiciales. Benedetti mencionó que, aunque se tocó el tema, no hubo un intercambio profundo al respecto.
La canciller, Rosa Yolanda Villavicencio, también destacó la importancia de la llamada. En una rueda de prensa, enfatizó que este diálogo marca el inicio de una relación bilateral más respetuosa. Uno de los objetivos principales del Gobierno colombiano es que Estados Unidos vuelva a certificar a Colombia como aliado en la lucha contra las drogas, un estatus que se perdió en septiembre.
Villavicencio expresó su satisfacción con el tono de la llamada, calificado de respetuoso y lleno de atención mutua. Sobre la esperada reunión en la Casa Blanca, aseguró que el equipo diplomático ya trabaja en la búsqueda de una fecha, que se espera sea en las próximas semanas.
A pesar de que los funcionarios colombianos reconocen que Trump tiene una personalidad “impredecible”, esperan que la información presentada por Petro sirva para redefinir la complicada relación bilateral en los meses restantes antes del cambio de Gobierno en Colombia.
