Horas después de que el Gobierno de Estados Unidos concediera un permiso temporal al presidente de Colombia, Gustavo Petro, para visitar a Donald Trump en Washington, a pesar de no contar con visa, el mandatario colombiano retomó un discurso crítico hacia el norteamericano. “Deben devolver a Maduro, y que lo juzgue un tribunal venezolano”, afirmó Petro durante un evento público en el centro de Bogotá. Aunque el evento se centraba en el anuncio de un proyecto para revitalizar un hospital, el presidente aprovechó la ocasión para expresar sus objeciones a la intervención de Trump en Venezuela. Comparó la situación con los bombardeos realizados durante la Guerra Civil Española, afirmando que “Hitler fue a bombardear, tal cual Caracas, en Gernika” y acusó a Trump de “hundir el derecho internacional a punta de misiles”.
A seis meses del final de su mandato, Petro experimenta un repunte en su aprobación. Según encuestas recientes, su popularidad ha aumentado del 30% o 35% en 2022 al 45% a comienzos de 2026. En su discurso en el Hospital San Juan de Dios, afirmó que si hubiera posibilidad de reelección —actualmente prohibida en Colombia—, podría ser reelegido “de lejos, lejos… yo creo que en primera vuelta”. Su intervención estuvo marcada por una energética sonrisa y abarcó diversos temas, incluyendo una anécdota sobre un perro que trajo de Cuba y comentarios sobre la pandemia del covid.
El tono crítico de Petro hacia Trump resuena con ecos del antiyanquismo que caracterizó a su pertenencia a la guerrilla del M-19. En su discurso, recordó que “no fue Estados Unidos el que venció a Hitler, aunque ayudó heroicamente”, subrayando que los estadounidenses tampoco llegaron a Berlín, ni capturaron a Mussolini. En otro momento, refiriéndose a la situación de los colombianos en Estados Unidos, afirmó: “Los colombianos que van a Estados Unidos van como esclavos. Siempre será mejor vivir en Colombia que en Estados Unidos”.
A lo largo del día, Petro abordó la importancia de su encuentro con Trump, considerándolo “clave, fundamental y determinante, no solo de mi vida personal, sino de la vida de la humanidad”. Su retórica también incluyó afirmaciones sobre la amenaza que sentiría ante un posible ataque de Trump, recordando un episodio en que una llamada entre ambos presidentes desactivó una crisis. En ese contexto, explicó que estaba listo para hacer un llamado a los soldados colombianos si se encontraba en una situación crítica: “Iba a invitar a todos los soldados de Colombia que, con permiso o sin permiso, llegaran con el fusil y las municiones para convertirse en guardias libertadoras”. Este tipo de lenguaje evoca la muerte de Salvador Allende en el Palacio de la Moneda de Santiago, episodio que marcó profundamente a su generación.
La preparación para la reunión en Washington también está influenciada por la situación visa de Petro. El gobierno de Trump le había revocado su visa en septiembre anterior, tras su participación en una manifestación a favor de Palestina en Nueva York. En tono de broma, Petro cuestionó el sentido de que le retiraran la visa si ahora se la permitían nuevamente: “Me quitaron la visa, ahora dicen que me la volvieron a poner: ¿para qué me quitan si me la vuelven a dar?”, a lo que añadió que se trataba de un permiso temporal de cinco días. Este hecho, que alguna vez fue un motivo de tensión, ahora es motivo de risa, otra manifestación del cambio de tono de Petro.
“Con Trump hay que hablar de tú a tú, y no pensando que soy un sirviente”, señaló Petro, una declaración que marca uno de los motivos detrás de su nuevo enfoque. Este encuentro podría elevarlo al estatus de interlocutor válido ante la superpotencia. Aunque sus ideologías difieren enormemente, Petro destaca similitudes con Trump, como la capacidad de actuar según sus creencias. “Hace lo que piensa, como yo. También es pragmático, aunque más que yo” explicó. En temas como el narcotráfico, reconoció que no existen diferencias relevantes. Este giro en su postura hacia Trump refleja una nueva estrategia de interacción bilateral, esperando que las críticas no deterioren su próximo encuentro.
