Francia se consagra en el relevo de biatlón y celebra con Emilien Jacquelin como protagonista
En una emocionante jornada, Francia derrotó a Noruega en el relevo del biatlón, un evento que muchos consideran la «madre de todos los biatlones». Emilien Jacquelin se convirtió en el héroe nacional, mientras que el noruego Sturla Laegreid vivió un momento de desilusión.
Emilien Jacquelin y su homenaje a Marco Pantani
Jacquelin se destacó entre todos los competidores. Con su cabeza afeitada y una perilla bien delineada, llevaba un anillo de oro que resplandecía bajo el sol pálido de Anterselva, en el Tirol italiano. Este anillo, un tributo a Marco Pantani, simboliza su admiración y el legado del histórico ciclista. “A través de este pendiente, no solo Pantani resuena en mí, sino también la idea de la competición: audacia, coraje y valentía”, expresó Jacquelin en su perfil de Instagram.
El 14 de febrero tiene un significado especial para Jacquelin; no solo es el día de San Valentín, sino una fecha trágica que conmemora la muerte de Pantani hace 22 años. Desde pequeño, Jacquelin soñaba con emular al ciclista y, en su última actuación olímpica, corrió con el calor del legado de Pantani a su lado.
La amarga experiencia de Sturla Laegreid
Por su parte, Laegreid vivió un San Valentín difícil. Tras una controvertida situación personal, la ira y la presión se acumularon. Durante una entrevista en la que se disculpó públicamente, además de haber obtenido una medalla de bronce en los 20 kilómetros, la frustración le llevó a insultar a Jacquelin tras una competencia. Laegreid se sintió agraviado tras que el francés, en los últimos metros de la prueba sprint de 10 kilómetros, cayera de la primera a la cuarta posición.
Competencias intensas y rivalidad
La competencia continuó con una rivalidad creciente. En la prueba de persecución, Jacquelin se enfrentó a la presión y, aunque comenzó bien, también se encontró con dificultades al fallar dos tiros en la cuarta sesión. Laegreid, al acecho, superó a Jacquelin en los últimos momentos, llevándose la medalla de bronce. “Solo deseo en la vida ganar el oro con el equipo”, aseguró Jacquelin en ese momento.
La victoria en el relevo
El relevo se desarrolló como un sueño para Francia. Fabien Claude, el primer atleta francés, comenzó en la 13ª posición tras fallar en tres dianas, pasando el relevo a Jacquelin a 50 segundos de los noruegos. Jacquelin asumió el reto con determinación, buscando emular la audacia de su ídolo, Pantani. Pronto se convirtió en el líder de la carrera, disparando con velocidad y eficiencia.
Finalmente, con un tiempo impresionante, Jacquelin transmitió el relevo a Quentin Fillon Maillet, quien culminó la victoria, mientras Noruega no pudo recuperar terreno. Eric Perrot selló el triunfo para Francia, mostrando un enfoque calmado y controlado. La victoria en el relevo fue así un momento memorable, dejando atrás las dificultades previas y celebrando el éxito nacional en el biatlón.
