Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se preparan para hacer historia como los primeros seres humanos en viajar a la Luna en más de 50 años. La misión Artemis 2, que tiene como objetivo llevar a estos astronautas al satélite natural de la Tierra, enfrenta incertidumbre. Esto se debe a que la nave Orion, que los transportará, no ha sido operada con astronautas a bordo y ha presentado ciertos problemas técnicos en vuelos anteriores, lo que ha despertado preocupaciones entre expertos en el área.
Características de la Nave Orion
Orion es actualmente la única nave diseñada para llevar humanos al espacio profundo y traerlos de vuelta a salvo. Su estructura está optimizada para soportar las exigencias de un viaje lunar, incluyendo la protección contra la radiación solar, la reentrada a velocidades que pueden exceder los 40,000 kilómetros por hora y sistemas de soporte vital que deben operar eficientemente durante casi diez días en el vacío del espacio. Compuesta de 355,056 piezas individuales, cada uno de estos componentes debe funcionar perfectamente para garantizar la seguridad de la tripulación. Sin embargo, muchos de los sistemas críticos no han sido probados con humanos a bordo.
Preocupaciones sobre el Escudo Térmico
Uno de los principales puntos de inquietud es el escudo térmico de Orion, que protegerá a los astronautas durante el regreso a la Tierra. Durante la reentrada, la nave experimentará temperaturas de más de 2,700 grados centígrados. En la misión Artemis 1, que se llevó a cabo en noviembre de 2022 sin tripulación, se observó que el recubrimiento del escudo se desgastó más de lo esperado, ya que los modelos de simulación de la NASA subestimaron el daño. Recientemente, el inspector general de la NASA volvió a alertar sobre el impacto que esto podría tener en la seguridad de una misión tripulada. La NASA identificó, en diciembre de 2024, la causa del problema: la pérdida de material carbonizado en el escudo se debió a un acumulamiento de gases. A pesar de esto, la agencia aseguró que las pruebas posteriores indicaron que, de haber habido astronautas a bordo, habrían estado seguros y las temperaturas dentro de la cabina se mantuvieron muy por debajo de los límites críticos.
Decisiones Cruciales para Artemis 2
La NASA contempló la posibilidad de instalar un recubrimiento mejorado para la misión Artemis 2, diseñado para Artemis 3. Sin embargo, las restricciones de tiempo impidieron su instalación. En su lugar, la agencia decidió modificar el ángulo de entrada de la nave en la atmósfera para reducir el desgaste del escudo térmico. Esta elección ha generado opiniones divididas entre los expertos. Algunos, como el astronauta Charles Camarda, han expresado su preocupación, argumentando que este tipo de decisiones podrían rememorar comportamientos que llevaron a desgracias en misiones anteriores.
Sistemas de Soporte Vital y Vida a Bordo
Además del escudo térmico, el sistema ambiental y de soporte vital (ECLSS) de Orion también es una incógnita, ya que no ha sido probado completamente en condiciones reales de vuelo. Este sistema, diseñado por la Agencia Espacial Europea (ESA), proporcionará oxígeno, agua potable y nitrógeno a los cuatro astronautas durante la misión de casi diez días. Sin un funcionamiento preciso de este sistema, la supervivencia de la tripulación no estaría garantizada.
En la cabina de Orion, que tiene un volumen habitable de apenas nueve metros cúbicos, los astronautas dependerán completamente de estos sistemas para su sustento diario. El módulo incluye un dispensador de agua, un calentador de alimentos para las comidas preenvasadas, y un inodoro espacial que separa la orina y las heces, lo que representa una novedad en las misiones espaciales. Para mantener la forma física de la tripulación y combatir la pérdida muscular y ósea provocada por la ausencia de gravedad, Orion también incorpora un volante de inercia que permite realizar ejercicios de resistencia y aeróbicos.
Controles Manuales y Desafíos del Lanzamiento
La misión Artemis 2 será la primera oportunidad para que los astronautas tomen el control manual de la nave, una habilidad crucial en caso de fallo de los sistemas automáticos. Wiseman y Glover, como comandante y piloto, tendrán la responsabilidad de volar la nave durante el viaje, mientras que los asientos de Koch y Hansen serán asegurados para crear más espacio en la cabina.
La presión sobre la NASA es considerable, especialmente ante el intento del Gobierno de Donald Trump de adelantar el lanzamiento a febrero, en parte para desviar la atención de los retrasos del programa Artemis y del temor de que China lleve astronautas a la Luna antes que Estados Unidos. Sin embargo, las pruebas críticas, especialmente las relacionadas con fugas de combustible, condujeron a un retraso hasta abril.
