La Durísima Realidad de Habiba Soliman en el Centro de Detención de Dilley, Texas
Habiba Soliman, una joven de origen egipcio, soñaba con estudiar medicina en Harvard después de graduarse con honores en la escuela secundaria en Colorado Springs. Sin embargo, su vida dio un giro dramático cuando, en junio, ella y su familia fueron detenidos en Dilley, Texas, tras un ataque perpetrado por su padre en Boulder, Colorado. Ese incidente dejó un muerto y varios heridos, y desde entonces, la vida de Habiba se ha vuelto un caos.
Separación Familiar y Denuncias de Injusticia
Desde su llegada al centro de detención en Dilley, Habiba ha enfrentado condiciones inhumanas y ha sido separada de su madre y sus cuatro hermanos. Según su abogado, esta separación fue una forma de represalia por una carta en la que denunciaba las condiciones crueles que los detenidos enfrentan en el lugar, especialmente los niños. «He perdido mis sueños, mis amigos, mi hogar», comenta Habiba desde el centro.
ICE (Inmigración y Control de Aduanas) justificó la separación afirmando que Habiba, al cumplir 18 años, se considera adulta. Sin embargo, ella sostiene que esta decisión fue impulsada por su activismo. “Ya me han quitado todo, ¿qué más pueden hacerme?” expresa Habiba, cuya valentía no ha flaqueado aun en la adversidad.
Condiciones Desoladoras en Dilley
En el centro de detención, Habiba describe una lucha constante por lo más básico: comida, ropa y atención médica. La falta de acceso a educación y recursos es alarmante; no hay acceso a juguetes ni a la atención médica adecuada para los niños. «No nos tratan como seres humanos», lamenta. Sus hermanos gemelos de cinco años, su hermana de nueve y su hermano de dieciséis sufren angustia emocional, pasando noches en vela llenos de pesadillas.
Durante una visita reciente, el abogado Eric Lee tuvo la oportunidad de observar las precarias condiciones que enfrentan los niños. «Las interacciones de los guardias son terribles. La comida es prácticamente incomible. Algunos niños no están comiendo adecuadamente y su salud mental se ve afectada», declaró Lee. Un caso notable fue el de uno de los gemelos, que sufrió un episodio severo de apendicitis. A pesar de su dolor, los cuidadores le dijeron a su madre que regresara en tres días.
Reapertura del Centro y Problemas Sistémicos
El centro de detención de Dilley fue cerrado durante años y reabierto a principios de 2025 bajo la administración del expresidente Donald Trump. Actualmente, hay aproximadamente 3,500 detenidos en el centro, más de la mitad son menores de edad. A pesar de que el Acuerdo Flores de 1997 establece un límite de 20 días para la detención de niños, muchos menores han sido mantenidos más de un mes en condiciones deplorables.
Cartas de menores detenidos han revelado la dieta monótona y el escaso acceso a atención médica. «Dijeron que sólo estaría aquí 21 días, pero ya llevo más de 60 despertando con la misma comida», escribe una niña venezolana de 12 años.
Intervención Legal y Llamados a la Acción
La situación ha llamado la atención de activistas y políticos. Elora Mukherjee, profesora de derecho en Columbia, ha trabajado para asegurar la liberación de familias debido a la falta de atención médica. De hecho, una familia de venezolanos logró salir del centro después de que su hija de 18 meses, Amalia, sufriera complicaciones médicas graves que pusieron su vida en peligro.
A pesar de ser liberada bajo fianza en septiembre, la familia Soliman ha enfrentado un nuevo obstáculo por parte del gobierno, que ha apelado la decisión del juez. Sin embargo, gracias a donaciones de la comunidad, han recaudado $100,000 para desafiar esta decisión.
Las denuncias continúan, y profesores y vecinos de Habiba han organizado protestas para exigir su liberación. «La detención tiene que parar antes de que algo malo ocurra», culmina Habiba en una de sus cartas.
