México se Adentra en el Fracking para Aumentar la Producción de Gas Natural
En un importante giro en su política energética, México ha anunciado su decisión de implementar el fracking o fracturación hidráulica para extraer gas natural de sus reservas nacionales. Este enfoque tiene como objetivo reducir la dependencia del país de las importaciones de gas natural de Estados Unidos, de donde proviene el 75% de este recurso vital. Esta información fue revelada inicialmente por fuentes internas, que confirmaron que el Gobierno de Claudia Sheinbaum estaba evaluando esta técnica controversial, criticada por diversas organizaciones civiles y movimientos progresistas debido a sus potenciales impactos ambientales y el elevado consumo de agua que implica.
Producción Nacional a Cargo de Pemex
La extracción de gas natural en yacimientos no convencionales estará bajo la responsabilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa estatal del país. Durante una reciente conferencia de prensa, el director de Pemex, Víctor Rodríguez, presentó un plan a corto y mediano plazo para incrementar la producción de gas natural. Según sus estimaciones, para el año 2035, la producción podría alcanzar hasta 3.196 millones de pies cúbicos diarios adicionales, siendo que actualmente la producción base de Pemex es de 2.300 millones de pies cúbicos diarios.
Un Insumo Estratégico
La secretaria de Energía, Luz Elena González, enfatizó que el gas natural es un insumo estratégico para la nación, subrayando la necesidad de aumentar la producción nacional y disminuir la dependencia de importaciones. La presidenta Sheinbaum también destacó los riesgos asociados a esta dependencia, sugiriendo que los conflictos geopolíticos globales podrían dejar a México vulnerable en términos energéticos.
El Debate Sobre el Fracking
A pesar de las discusiones, el término fracking no se mencionó durante la conferencia, lo que podría reflejar su naturaleza polémica, que genera resistencia en el ámbito ambiental. En su lugar, los partidarios de esta técnica se refirieron a los «yacimientos de geología compleja» o «no convencionales». Sheinbaum informó que su Gobierno ha recibido asesoría de especialistas para asegurar que la extracción se realice de manera «sustentable», sugiriendo el uso de agua reutilizable o incluso del mar, aunque hay discordancias con ONG’s dedicadas a documentar los daños de esta práctica en el medio ambiente.
Un Enfoque hacia la Soberanía Energética
Claudia Sheinbaum, reconocida por su trabajo en estudios sobre el cambio climático, enfatizó su apoyo al plan de Pemex y la Secretaría de Energía. Aunque se ha proyectado que el 38% de la generación de energía en el país procederá de fuentes renovables, Sheinbaum defendió la necesidad de involucrarse en la extracción de gas a través del fracking. Según sus declaraciones, aunque México tiene una buena relación con Estados Unidos y contratos garantizados para importaciones de gas natural, es una decisión importante aumentar la soberanía energética del país.
Sheinbaum también mencionó que el gas importado proviene de yacimientos en Texas, donde ya se utiliza el fracking, y que están situados a tan solo 100 metros de la frontera. «Actualmente, nuestra prioridad es explotar el gas convencional. La pregunta es: ¿debemos apostar por el gas no convencional? La respuesta es sí, porque contribuye a nuestra soberanía energética», afirmó Sheinbaum.
