La política del Gobierno de Donald Trump ha complicado cada vez más la posibilidad de trabajar en Estados Unidos. Esta situación ha llevado a que numerosos investigadores y profesionales altamente cualificados busquen oportunidades en mercados extranjeros. Alemania ha decidido aprovechar esta fuga de talentos para abordar la escasez de mano de obra cualificada que enfrenta desde hace tiempo, una problemática que, según los expertos, se agravará en los próximos años a causa del cambio demográfico.
Apertura de oportunidades en Alemania
El canciller alemán, Friedrich Merz, destacó en un evento de la industria metalúrgica en Berlín que su Gobierno está trabajando para atraer a los mejores investigadores, desarrolladores y especialistas del mundo. “Muchos estadounidenses se están comunicando con nosotros para expresar su interés en venir a Europa o a Alemania debido al clima actual en EE. UU. Aprovechemos estas oportunidades”, afirmó Merz, subrayando la intención de crear condiciones favorables para estos profesionales.
La escasez de personal cualificado en Alemania
Los empresarios alemanes han manifestado durante tiempo su preocupación por la dificultad de encontrar personal capacitado y sus implicaciones para la economía del país. Según un estudio del Instituto de Economía Alemana (IW), en octubre de este año había una falta de casi 150,000 trabajadores cualificados en profesiones relacionadas con las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). A pesar de la recesión económica, esta escasez amenaza proyectos clave en digitalización, protección del clima, infraestructura y defensa, áreas donde el Gobierno alemán planea invertir miles de millones en el futuro.
La migración de profesionales hacia Alemania
Mientras Alemania busca atraer este talento, en Estados Unidos el Gobierno de Trump ha restringido la financiación a institutos científicos y universidades, limitando también la concesión de visados para trabajadores especializados. Tradicionalmente, EE. UU. ha sido un imán para investigadores, científicos y académicos, pero esta tendencia está cambiando. Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania, entre enero y septiembre de este año, más personas emigraron de EE. UU. a Alemania que en sentido contrario, alcanzando un total de 19,300, lo que representa un aumento del 3.4% respecto al año anterior.
Los ciudadanos estadounidenses pueden ingresar a Alemania sin necesidad de visado y solicitar un permiso de residencia en el país. El número de permisos de residencia concedidos a ciudadanos estadounidenses creció un 32% en el periodo de comparación entre enero y septiembre del año actual.
Interés en el ámbito académico y científico
Patrick Cramer, presidente de la Sociedad Max Planck (MPG), ha afirmado que muchos colegas estadounidenses se sienten inseguros en su entorno actual, lo que podría impulsar una corriente de investigadores hacia Alemania. La Universidad Técnica de Múnich (TUM) ha notado un aumento en las solicitudes de ciudadanos estadounidenses, especialmente en su programa de profesores visitantes, que ha visto un incremento significativo en el número de candidatos.
Iniciativas para atraer talentos internacionales
Para facilitar esta atracción de talento, el Gobierno alemán lanzó en julio el programa “1.000 cabezas más” (Global Minds Initiative Germany), que busca ofrecer oportunidades profesionales atractivas en el país. Este programa está dirigido a investigadores de todo el mundo y ha otorgado financiación a 166 investigadores de 25 países, incluyendo 26 de EE. UU.
La ministra alemana de Investigación, Tecnología y Astronáutica, Dorothee Bär, destacó la intención de invertir más de 600 millones de euros en este programa, subrayando su importancia para el desarrollo de mano de obra cualificada en Alemania.
Competitividad internacional y futuro del talento
Alemania no solo busca atraer a talentos de EE. UU., sino también de India, Sudamérica y Canadá, que anteriormente se inclinaban por el país norteamericano. Muchas regiones, como Baden-Württemberg, aspiran a convertirse en centros de investigación internacional de vanguardia.
Los profesionales del sector STEM son conocidos por su movilidad, y el contexto internacional actual genera una intensa competitividad. A medida que Alemania trabaja en su reputación como nación tecnológica, el reto se centrará en retener a estos estudiantes y trabajadores, mediante programas de apoyo que faciliten su integración y éxito en el país.
