El Gobierno vasco ha intensificado sus esfuerzos para lograr el traslado del Guernica de Pablo Picasso a Euskadi, considerándolo un asunto de Estado. Imanol Pradales, lehendakari de la región, insistió este viernes en su solicitud para que la emblemática obra sea exhibida en el Museo Guggenheim de Bilbao durante nueve meses, destacando la importancia de este gesto como una forma de «memoria histórica» y «reparación simbólica» hacia el pueblo vasco. Sin embargo, cada vez que se ha solicitado la cesión de esta obra del Museo Reina Sofía, el Ministerio de Cultura ha rechazado la propuesta, argumentando razones de conservación debido al estado del lienzo.
El Guernica: un símbolo para el pueblo vasco
La solicitud de traslado del Guernica ha sido una demanda constante de los nacionalistas vascos a lo largo de los años. El Reina Sofía, sin embargo, ha mantenido su postura de no prestar la obra, incluso ante solicitudes excepcionales, como la que hizo el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York en el año 2000. Según un informe del Reina Sofía, el Guernica es un ícono clave de su colección, comparable con la Gioconda en el Museo del Louvre.
Rechazos recurrentes y argumentos del Reina Sofía
Cada vez que se ha solicitado su préstamo, el museo ha afirmado que atender esta demanda sería técnicamente inapropiado. Esta misma justificación fue utilizada en la reciente negativa a la solicitud presentada por el Gobierno vasco. Desde 1997, el Museu Guggenheim de Bilbao ha solicitado llevar el cuadro a Euskadi sin éxito. En su petición más reciente, el Gobierno vasco busca que la obra sea exhibida entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de junio de 2027, coincidiendo con el 90.º aniversario del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Gernika.
Cabe señalar que durante una reunión en Madrid, el lehendakari expresó su preocupación a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, subrayando que sería un «grave error político» cerrar la puerta a esta solicitud. Además, Pradales ha enfatizado la importancia de este traslado como un acto de reconocimiento y reparación al pueblo vasco, apelando a la memoria histórica y a un mensaje de unidad hacia el mundo.
Diálogo entre autoridades
Pradales ha planteado el tema en múltiples ocasiones. El pasado martes, la consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, llevó el asunto a la mesa en un encuentro con su homólogo en el Gobierno español, Ernest Urtasun, quien solicitó tiempo para analizarlo. Acordaron reunirse nuevamente después de Semana Santa para discutir las condiciones que facilitaran el traslado temporal del Guernica.
Informe técnico en contra del traslado
El jueves, el Reina Sofía hizo público un informe sobre el estado del cuadro, desaconsejando «rotundamente» su traslado debido a la sensibilidad de la obra a vibraciones y otros riesgos que podrían amenazar su integridad. Este lienzo de dimensiones 349,4 por 776,6 centímetros, compuesto de tela de lino y yute, ha experimentado daños tras numerosas itinerancias y ha sido objeto de análisis para asegurar su conservación. Según el informe, se requiere un estricto control de las condiciones ambientales y no puede ser enrollado, lo que implica que debe permanecer en una condición vertical estable de humedad y temperatura.
El museo sostiene que la posibilidad de un traslado a Euskadi representa un alto riesgo para la obra, mientras que el Gobierno vasco se muestra dispuesto a crear una comisión que garantice las condiciones necesarias de seguridad y conservación durante el traslado al Guggenheim.
