Donald Trump ataca las energías renovables en Davos
En su reciente discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Donald Trump lanzó un nuevo ataque contra las energías renovables y el Pacto Verde Europeo. Este pacto busca transformar el sistema energético y de movilidad para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático. Trump, al igual que otros líderes de la ultraderecha europea y grupos como Vox en España, descalificó el pacto, calificándolo de «nueva estafa verde». No obstante, a pesar de las críticas, las energías renovables continuaron su crecimiento en 2025, alcanzando nuevos récords mientras el uso de combustibles fósiles para generación eléctrica se estancó.
Crecimiento de las energías renovables en Europa
El presidente estadounidense, cuya campaña electoral fue apoyada por el sector de combustibles fósiles, instó en Davos a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido a abandonar las energías renovables, utilizando descalificaciones. En particular, arremetió contra los aerogeneradores, afirmando que “esas malditas cosas” son compradas solo por “gente estúpida”. Sin embargo, el informe del grupo de analistas Ember señala que entre 2019, año de inicio del Pacto Verde Europeo, y 2024, la adopción de energías renovables ha permitido a los 27 países de la UE ahorrar 59.000 millones de euros en importaciones de carbón y gas.
Récord en generación eléctrica a partir de renovables
Las cifras del sector eléctrico en 2025 son claras: por primera vez, la energía solar y eólica generaron más electricidad en la UE que los combustibles fósiles, según un informe de Ember. Nic Fulghum, analista senior del grupo, explica que la rápida adopción de estas tecnologías, especialmente la solar, está llevando a que las energías renovables alcanzan niveles récord en todas las principales economías. De hecho, la capacidad renovable global está prevista que aumente un 11% en 2025, con un crecimiento anual del 22% en 2023 y del 66% en 2022.
Impacto global de las energías renovables
Con un 18% de la electricidad mundial generada por energías renovables, los avances son indiscutibles. La Agencia Internacional de Energía (AIE) destacó que, en 2024, la suma de solar, eólica e hidráulica estableció un nuevo récord, marcando el vigésimo tercer año consecutivo de crecimiento. Sorprendentemente, incluso los petroestados como Arabia Saudí están adaptando su matriz energética, aumentando la generación fotovoltaica y utilizando menos crudo en la producción de electricidad.
La importancia de la seguridad energética
El profesor Rafael Salas, de la Universidad Complutense de Madrid, apunta que el imperativo por las energías renovables es irreversible, gracias a los avances tecnológicos que las hacen competitivas. Fulghum también resalta que la seguridad energética, especialmente tras la crisis de 2022, ha cobrado relevancia. La dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, tanto en Europa como en otras regiones, ha impulsado el despliegue de energías renovables como solución más efectiva para abordar este problema.
China: líder en energías renovables y críticas de Trump
Trump, en su discurso, también dirigió sus críticas hacia China, acusándola de exportar aerogeneradores sin instalarlos en su territorio. Sin embargo, China se ha consolidado como el principal exportador y también el país líder en la instalación de aerogeneradores, con casi la mitad de la potencia eólica mundial. Además, produce las dos terceras partes de los paneles solares y aerogeneradores a nivel global, un liderazgo que se extiende a la movilidad eléctrica, donde sus ventas internas y exportaciones aumentan frente a los retrocesos de los fabricantes estadounidenses.
Aumento del uso del carbón en EE. UU. y desafíos globales
A pesar de la tendencia positiva en la adopción de energías renovables en el mundo, el año 2025 también vio un incremento en el uso del carbón en EE. UU., con un aumento del 13% interanual. Según Fulghum, este crecimiento se debió en parte a un cambio de gas a carbón debido a los precios más altos del gas. Sin embargo, la generación solar aún cubrió gran parte del aumento de la demanda energética en EE. UU.
