Un Brillo de Esperanza en Johannesburgo
Ayathandwa Ziqula, un estudiante de 19 años de la Universidad del Witwatersrand (Wits) en Johannesburgo, se siente orgulloso de ser el primer egresado de su escuela secundaria pública que logra ingresar a esta prestigiosa institución. Su historia es un símbolo de superación en Sudáfrica, un país que todavía lidia con las consecuencias del colonialismo y el apartheid. Para Ziqula, su éxito representa la posibilidad de un futuro mejor para él y para muchos jóvenes de su generación.
La Realidad de la Generación Z
“Si alguien como yo, de clase baja, puede estudiar ciencias computacionales en la segunda mejor universidad del país, significa que algo está cambiando. No obstante, reconozco que hay fallos”, afirma Ziqula, rodeado de compañeros de entre 18 y 21 años. Este grupo pertenece a la generación Z, los nacidos entre mediados de la década de los noventa y 2010, quienes enfrentan una realidad marcada por retos y oportunidades.
El Contraste entre Barrios
El barrio de Alexandra, conocido como Alex, se presenta como un claro contraste con la opulenta área de Sandton, ubicada poco después. En Alex, la pobreza y las condiciones precarias son evidentes; el lugar es famoso por haber acogido a Nelson Mandela durante su juventud. Al aproximarse a esta zona, se perciben las duras realidades que los habitantes deben enfrentar diariamente, incluyendo la insalubridad y la criminalidad.
Datos del Banco Mundial indican que Sudáfrica es el país más desigual del mundo, con un coeficiente de Gini que refleja que el 10% más rico posee el 80% de la riqueza. Entre Alex y Wits se teje la narrativa de un Sudáfrica postapartheid, donde las esperanzas y miedos de sus jóvenes se hacen palpables.
Perspectivas de Futuro: La Juventud Africana
En Sudáfrica, el 60% de la población tiene menos de 34 años. A nivel continental, África cuenta con aproximadamente 1.500 millones de habitantes, y se proyecta que esta cifra aumentará a 2.500 millones en 2050, lo que indicará que un tercio de los jóvenes del mundo serán africanos. Este auge demográfico impulsa a muchos jóvenes a buscar activamente un futuro mejor en sus respectivos países.
Ziqula revela sus planeas de emprender una startup en Sudáfrica para ofrecer empleo a su comunidad. A su lado, Mathapelo Moala, de 18 años, también aspira a un futuro en su país, deseando un “trabajo estable”. Este deseo es comprensible dado que la tasa de desempleo entre los jóvenes de 15 a 34 años alcanza el 46% en el primer trimestre de 2023.
Desafíos: Desempleo y Violencia
Mathapelo menciona que sus preocupaciones incluyen el costo de vida, la igualdad de género y la violencia, esta última en un nivel alarmante. Un estudio del Consejo de Investigación Médica Sudafricano reveló que entre abril de 2021 y marzo de 2022 se registraron aproximadamente 2.400 asesinatos de mujeres, una de las tasas más altas del mundo. Esta situación ha llevado a la juventud a tomar conciencia y buscar soluciones.
Educación y Participación Cívica
La necesidad de mejorar los sistemas educativos es fundamental para el progreso de Sudáfrica. Ziqula subraya la importancia de contar con una ciudadanía educada y disciplinada para avanzar como sociedad. Expertos como Beatrice Grace Alouch Obado destacan la creciente implicación cívica de los jóvenes africanos, quienes han demostrado su capacidad para movilizarse por causas sociales y democráticas en sus países, como ha sido el caso en Kenia y Tanzania.
La Nueva Generación Activa
Significativas movilizaciones de la generación Z han tenido lugar en varios países africanos, reflejando el deseo de los jóvenes por un futuro mejor. Los estudiantes de Wits muestran un interés genuino por el mundo que les rodea, evidenciando tanto orgullo como esperanza, mientras se preparan para participar activamente en la sociedad.
La conversación en el campus de Wits concluye, y Ziqula y sus compañeros no sólo quieren compartir sus inquietudes sobre su vida y sus estudios, sino que también desean entender mejor los eventos globales, como el reciente G-20 realizado en su ciudad. La curiosidad y la pasión de estos jóvenes son una señal del compromiso con el futuro de Sudáfrica y África.