La Búsqueda de la Libertad en un Mundo en Crisis
El pueblo iraní se manifiesta en las calles contra un régimen teocrático opresor. Mientras tanto, el venezolano experimenta alivio tras la captura de un tirano, pero su deseo de recuperar la democracia sigue vigente. El cubano, aunque agotado por la lucha diaria, también alza su voz en protesta. En el siglo XXI, la libertad ha enfrentado grandes desafíos, pero su esencia se mantiene como un valor fundamental e irrenunciable.
El Liberalismo como Pilar de la Libertad
Los reclamos de libertad refuerzan la relevancia del liberalismo, entendido no solo como una ideología, sino como una actitud personal que fomenta la tolerancia. Este orden reposado se fundamenta en el Estado de derecho, las garantías individuales y las libertades plenas.
La revista Vuelta fue un referente del liberalismo en México y, en 1990, Octavio Paz organizó el “Encuentro Vuelta: La experiencia de la libertad”. Inspirados en ese legado, Letras libres llevó a cabo el encuentro “La libertad de vuelta” el pasado noviembre.
Reflexiones en torno al Malestar Liberal
El reciente encuentro reunió a una veintena de intelectuales comprometidos con la libertad, aunque no todos se identifican como liberales. Durante las discusiones, se abordaron temas críticos que afectan al liberalismo, incluyendo el ascenso del autoritarismo, la influencia de las redes sociales y la crisis de representación democrática.
Me correspondió moderar la mesa titulada “El malestar en las sociedades liberales”. El historiador Mark Lilla destacó un cambio significativo desde 1989: muchas personas buscan respuestas en lugares donde el liberalismo no puede proporcionarlas. Ian Buruma corroboró esto al señalar que, tanto en Europa como en Estados Unidos, la atención se ha desplazado hacia reivindicaciones identitarias, muchas veces en detrimento de la libertad. Por su parte, el politólogo Ivan Krăstev observó que los jóvenes búlgaros no comprenden por qué sus antepasados adoptaron el liberalismo tan decididamente.
El Liberalismo no es una Religión
El editor y ensayista Leon Wieseltier aportó una visión convincente al afirmar que la impopularidad del liberalismo no implica su error. La oposición a esta ideología se basa en la creencia errónea de que una visión política puede satisfacer todas las necesidades humanas. El liberalismo no fue concebido para brindar soluciones religiosas, filosóficas o psicológicas; su promesa es ofrecer un marco de convivencia justo y ordenado, así como reconocer la dignidad intrínseca de cada ser humano.
La búsqueda de significado en la vida debe realizarse en los espacios donde se gestan valores y significados: cultos, museos, hogares y escuelas. Wieseltier subraya que el liberalismo es un sistema social y no una religión; la libertad es un don que a menudo se valora solo cuando se ha perdido.
Es probable que aquellos críticos del orden liberal en Europa y América, que viven en relativa comodidad, lleguen a apreciar su valor una vez que lo pierdan. Por otro lado, los iraníes, venezolanos y cubanos, especialmente las mujeres, quienes han padecido opresión y degradación, atesorarán la libertad cuando logren recuperarla. Una vez que esto ocurra, verán en el liberalismo el único sistema que les garantiza voz y voto, buscando dar sentido a sus vidas sin esperar del liberalismo respuestas que no puede ofrecer.
