Con casi cuatro semanas en el cargo, el presidente José Antonio Kast ha definido su enfoque gubernamental. Este se centra no solo en combatir la delincuencia y promover el crecimiento económico, como prometió durante su campaña electoral, sino que también incorpora una agenda ideológica de gran calado. Carolina Tohá, exministra del Interior en la administración de Gabriel Boric, hizo eco de esta percepción al afirmar que el nuevo Gobierno parece dispuesto a «modelar el país a su pinta», reiterando un patrón que han seguido las administraciones de Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Boric.
La agenda del Gobierno enfrenta desafíos significativos. Trinidad Steinert, ministra de Seguridad, ha tenido un comienzo complicado debido a su gestión en el retiro de la detective Consuelo Peña de la Policía de Investigaciones (PDI), un tema que será analizado en la Cámara de Diputados y objeto de supervisión por parte de la Contraloría. El presidente Kast genera altas expectativas en la población respecto al control de la delincuencia, un tema donde los resultados no son inmediatos. Desde el 11 de marzo, fecha en la que asumió el poder, ha habido un aumento en la tasa de homicidios en la capital.
El ámbito económico también representa un reto para la administración de Kast. Debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, se espera que los chilenos no vean alivio pronto. El Banco Central de Chile prevé un aumento en la inflación y un crecimiento más bajo para 2026. En relación a los precios de los combustibles, el nuevo Gobierno ha optado por no contener el aumento, lo que impactará directamente en los consumidores. Según el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hay que evitar un mayor endeudamiento del Estado, afirmando que «no hay plata» en las arcas fiscales. Sin embargo, esta decisión ha sido cuestionada por expertos, quienes argumentan que Chile sí tiene capacidad financiera.
Si bien existe consenso sobre la necesidad de reducir el déficit fiscal, que ya lleva casi 18 años, la estrategia adoptada por el Gobierno de Kast es estricta. Quiroz ha solicitado a los 24 ministerios una reducción del 3% en sus gastos. Esta medida ha generado controversia, sobre todo en la cartera de Seguridad, que debería ser una prioridad para el nuevo Gobierno. Aunque posteriormente el ministro decidió revertir la solicitud en este ministerio, la incertidumbre persiste.
En el ámbito exterior, el Gobierno de Kast ha evidenciado un giro significativo. Ignacio Walker, exministro de Relaciones Exteriores durante la administración de Ricardo Lagos, ha destacado que la postura del nuevo Gobierno parece ser más política e ideológica que enfocada en el Estado. Kast ha realizado declaraciones de apoyo a acciones militares de Estados Unidos contra Venezuela e Irán, lo que lleva a cuestionamientos sobre cómo estas decisiones afectarán la política exterior de Chile en el contexto de las relaciones con China y Estados Unidos.
Una de las decisiones más controvertidas ha sido la retirada del apoyo de Chile a la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU, bajo el argumento de que es «inviable». Ricardo Lagos Weber, del partido PPD, cuestionó esta estrategia, sugiriendo que podría haber motivaciones ideológicas detrás de dicha decisión. En este punto, se esperaba que Kast y su administración priorizaran el control de la delincuencia y la colaboración con la oposición, algo que no ha sido evidente hasta ahora.
Recientemente, Kast y su esposa, Pía Adriasola, asistieron a la final nacional del rodeo, un evento criticado por su relación con el maltrato animal. Durante la celebración, Adriasola cantó una tonada costumbrista, mientras el presidente respaldó la tradición, que el Partido Republicano intentó consagrar como «deporte nacional» en el fallido proceso constituyente de 2023. La ministra del Deporte, Natalia Ducó, definió el rodeo como una expresión cultural vinculada a la historia chilena.
El ministerio de la Mujer y la Equidad de Género ha sido motivo de tensión dentro del Partido Republicano. Kast nominó a Judith Marín, una activista antiaborto, como ministra, y esta semana se produjo la despido de una funcionaria enferma de cáncer, lo que despertó críticas. La administración ha defendido la decisión indicando que las condiciones de salud no son criterios para evaluar desempeño en cargos de este tipo.
Las decisiones del Gobierno en este corto período reflejan una clara priorización de medidas, aunque a menudo desestiman las que no se alinean con su visión. Un ejemplo de esto es la paralización del proyecto de expropiación de Colonia Dignidad, donde el Gobierno de Boric había planeado crear un sitio de memoria. El ministro de Vivienda, Iván Poduje, defendió la decisión, afirmando que su enfoque está en mejorar las condiciones actuales de los ciudadanos.
Finalmente, dos hechos recientes destacan como distracciones de las prioridades centrales de orden y economía en el nuevo Gobierno: la anunciada intención de indultar a uniformados condenados por actos durante el estallido social de 2019 y la retirada de un decreto sobre la Ley Karin, que aborda la violencia laboral.
