Judith Marín, la nueva ministra de la Mujer en el gabinete de José Antonio Kast
Luego de la presentación del nuevo gabinete que acompañará al presidente electo José Antonio Kast, fue el nombramiento de Judith Marín, como ministra de la Mujer y Equidad de Género, el que generó más controversia. Marín, de 30 años, se convierte en la ministra más joven en la historia de este ministerio, pero su elección ha suscitado críticas, principalmente desde la izquierda, por su postura conservadora y su firme oposición a la ley de aborto en tres causales.
Contraste con la administración saliente
La futura ministra sucede a Antonia Orellana, conocida por su activismo feminista y su apoyo al aborto libre. A pesar de las diferencias ideológicas, Orellana envió sus mejores deseos a Marín a través de la red social X, ofreciendo colaboración para un «traspaso ordenado» del cargo. Judith Marín respondió agradeciendo los esfuerzos de la ministra saliente y reafirmando su compromiso con todas las mujeres de Chile.
Trayectoria y activismo de Judith Marín
Nacida en diciembre de 1995 en El Bosque, Santiago, Marín se ha mostrado activa tanto en el ámbito político como en el religioso. Se convirtió en la primera universitaria de su familia al estudiar pedagogía en castellano en la Universidad de Santiago de Chile (Usach). Durante su tiempo en la universidad, lideró la organización de Jóvenes Cristianos Evangélicos y se opuso enérgicamente a la ley de aborto en tres causales en 2017, incluso participando en protestas en el Congreso.
Ese mismo año, Marín firmó una carta defendiendo la libertad de expresión en un caso que involucraba a un programa de televisión que ponía en cuestionamiento la homosexualidad. Su carrera política comenzó como asesora del diputado de Renovación Nacional, Eduardo Durán, quien más tarde apoyó su candidatura como concejal por San Ramón, puesto que ganó en las elecciones de 2021.
Un giro hacia la extrema derecha
Posteriormente, Marín se unió al Partido Social Cristiano (PSC), donde buscó ser reelegida concejal y aspiró a un puesto en la Cámara de Diputados, aunque sin éxito. En sus campañas, reafirmó su postura contra el aborto, defendiendo su «derecho a la vida». Marín se diferenciaba de otros políticos al presentarse como “Marín, pero de derecha”, para evitar confusiones con la icónica líder comunista Gladys Marín.
Reacciones tras su nombramiento
La designación de Marín ha recibido críticas inmediatas. La diputada y senadora electa socialista Daniella Cicardini calificó a la futura ministra de «anti mujeres» y acusó a su gestión de forzar a las mujeres a mantener un embarazo producto de una violación. Por su parte, Emilia Schneider, del Frente Amplio, afirmó que la elección de Marín es una «pésima señal» para el ministerio, que ha sido históricamente relevante en la lucha por los derechos de las mujeres.
En defensa de Marín, la diputada social cristiana Francesca Muñoz criticó la «política de cancelación» de la izquierda, y el diputado Eduardo Durán lamentó la reacción negativa a un nombramiento que aún no ha asumido su cargo. La presidenta del PSC, Sara Concha, negó que Marín tuviese planes para «retroceder en derechos», refiriéndose a la ley de aborto vigente.
Las expectativas del nuevo gobierno: energía y voluntad
José Antonio Kast defendió la elección de Marín, destacando su energía y voluntad para avanzar en las políticas de género de su gobierno. A medida que se aproxima la fecha de asunción, la atención se centra en cómo se desarrollarán las políticas del futuro gabinete en un contexto tan polarizado.
