El Impacto de las Áreas Verdes en la Salud Urbana
El aumento de las temperaturas en las ciudades ha llevado a replantear la importancia de las áreas verdes, ahora vistas no solo desde una perspectiva ambiental, sino también como un asunto de salud pública y equidad territorial. En la actualidad, ‘enfriar’ las ciudades no es solo un deseo, sino una necesidad crítica para garantizar una habitabilidad sostenible, especialmente para grupos vulnerables como niños, ancianos y comunidades en áreas con escasa vegetación.
Identificación de “Zonas Frías”
Un estudio reciente de la Corporación Ciudades ha identificado “zonas frías” en comunas que sufren las olas de calor más intensas durante el verano. Estas áreas, con alta presencia de vegetación, son capaces de reducir de manera significativa las temperaturas superficiales. Por ejemplo, el Parque Santiago Amengual en Pudahuel presenta temperaturas hasta 5,5 °C más bajas que el promedio comunal. Asimismo, el Parque de los Reyes en Quinta Normal muestra una reducción de 4,6 °C, mientras que el Parque San Luis Orione en Cerrillos alcanza 3,4 °C menos en comparación con su entorno.
La Infraestructura Verde como Solución
La investigación respalda hallazgos previos que evidencian la importancia de la infraestructura verde, como las avenidas arboladas y los suelos permeables, que facilitan la regulación de la temperatura en las ciudades. El desarrollo de estos espacios ha llevado a varias ciudades alrededor del mundo a incluir el enfriamiento urbano en sus planes de desarrollo.
Iniciativas Globales por el Enfriamiento Urbano
En Madrid, la iniciativa Madrid+Natural ha implementado soluciones basadas en la naturaleza, como techos verdes en edificios públicos y la restauración del río Manzanares, para fomentar un ecosistema saludable. El proyecto Madrid Nuevo Norte, que contará con un parque central de más de 14,5 hectáreas, busca la reducción de temperaturas en la zona, promoviendo un microclima favorable.
En Medellín, el programa Corredores Verdes, que integra avenidas arboladas y parques, ha logrado una disminución de casi 2 °C en la temperatura urbana, interconectando más de 30 corredores y 120 parques. Este esfuerzo incluye la siembra de 120,000 plantas y 12,500 árboles, lo que demuestra un enfoque proactivo hacia la infraestructura verde.
Transformaciones Estructurales en Otras Ciudades
A nivel mundial, ciudades como Seúl y París han llevado a cabo transformaciones significativas. En Seúl, la recuperación del río Cheonggyecheon, tras eliminar 5,8 km de autopista, ha conseguido reducir entre 3,3 °C y 5,9 °C en comparación con áreas cercanas. Por su parte, París ha desarrollado el mayor sistema de refrigeración urbana en Europa, utilizando el agua del río Sena para ofrecer «enfriamiento gratuito» en días cálidos.
La Necesidad de Acciones Estratégicas en Chile
La evidencia indica que la infraestructura verde y la naturaleza urbana son inversiones cruciales. Los beneficios de estas iniciativas en la reducción de riesgos y mejora de la calidad de vida están bien documentados, y Chile tiene la información necesaria para avanzar en este ámbito. El desafío radica en implementar soluciones equitativas, centrándose en barrios con alta vulnerabilidad al calor y asegurando que todos los territorios accedan a estas mejoras.
Esto implica no solo invertir en áreas con menos cobertura verde, sino también proteger el arbolado existente y fomentar la creación de espacios públicos interconectados. En un contexto de aumento de temperaturas, la infraestructura verde debe considerarse un elemento fundamental de la planificación urbana.
