El conflicto en Colombia ha dado un paso significativo hacia la comprensión de su historia reciente con el hallazgo de los restos del sacerdote guerrillero Camilo Torres Restrepo. Este viernes, a tres semanas de conmemorar los 60 años de su muerte en combate, un equipo de forenses confirmó la identificación de sus restos, que habían estado desaparecidos desde el 15 de febrero de 1966, cuando fue asesinado en San Vicente de Chucurí, Santander. Este descubrimiento marca un cierre simbólico en la narrativa de una de las figuras más emblemáticas de la lucha armada en América Latina.
Camilo Torres: Del sacerdote a la guerrilla
Camilo Torres Restrepo nació en una familia aristocrática bogotana y, en su juventud, se formó como sacerdote y sociólogo en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Durante los años sesenta, se integró en la élite intelectual y social de Bogotá, participando en eventos clave que incluyeron el bautizo de Rodrigo García Barcha, hijo de Gabriel García Márquez. Como capellán en la Universidad Nacional, comenzó a destacar en los debates sobre pobreza y desigualdad, marcando un camino que lo llevaría a una radicalización política y a la decisión de unirse al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1965.
El legado de Camilo Torres en el ELN
La figura de Camilo Torres siempre ha sido relevante en el discurso del ELN, que en 1987 cambió su nombre a Unión Camilista – Ejército de Liberación Nacional. A lo largo de las negociaciones de paz, el grupo armado ha solicitado la recuperación de los restos de Torres, considerándolo su principal figura ideológica. Sin embargo, su legado ha sido objeto de debate, como señala Walter Joe Broderick, biógrafo de Torres, quien cuestiona la autenticidad del liderazgo actual del ELN en relación con sus principios fundacionales.
Activismo y compromiso social
Antes de optar por la lucha armada, Torres se dedicó al trabajo comunitario, promoviendo la creación de juntas de acción comunal y participando activamente en proyectos sociales en barrios como Tunjuelito, en Bogotá. Su enfoque en la acción social, alimentado por una visión de justicia social influenciada por el Concilio Vaticano II y la Revolución Cubana, lo llevó a impulsar movimientos políticos. En 1964, cofundó el Frente Unido del Pueblo, que buscaba unir a estudiantes, obreros y campesinos en torno a un programa de reformas sociales.
El impacto de la Revolución Cubana
La Revolución Cubana fue un referente crucial para Torres, que la vio como un ejemplo de transformación social posible en contextos de desigualdad. Su experiencia en la universidad y su activismo comunitario le llevaron a la conclusión de que la lucha armada era una vía legítima para lograr cambios profundos en la sociedad colombiana, particularmente en un entorno marcado por el poder de las élites y los partidos tradicionales.
Salida de la Iglesia y el futuro de sus restos
A medida que crecía su influencia, la jerarquía de la Iglesia Católica le ordenó retirarse de la política, lo que llevó a su aislamiento. A pesar de la controversia en torno a su figura, el hallazgo de los restos de Camilo Torres será seguido por un acto privado coordinado por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), que busca conectar su memoria con su legado académico y social. La Universidad Nacional de Colombia, símbolo de lucha estudiantil, construirá un mausoleo en honor a Torres, cerrando así uno de los capítulos más largos del conflicto armado en el país.
