Tras lograr una victoria ante el Newcastle (2-1) y encadenar cinco triunfos consecutivos en todas las competiciones, Pep Guardiola, entrenador del Manchester City, busca mantener la calma y liberar de presión a sus jugadores en plena lucha por la Premier League. El equipo se encuentra a solo dos puntos del Arsenal, que también se ha destacado en la Champions al terminar en el top 8 de la primera fase del torneo.
Guardiola ha aconsejado a sus futbolistas disfrutar de la vida con el fin de desestresarse. “Les he dicho: ‘Lo mejor que podéis hacer en estos días para animaros es tomar muchas caipirinhas y daiquiris’. Que se diviertan y luego realicen tres buenos entrenamientos antes del partido contra el Leeds”, indicó el técnico, recordando la famosa filosofía de Johan Cruyff, quien solía exhortar a los jugadores a «salir y disfrutar» del juego.
Consciente de la calidad de su plantilla, Guardiola evita añadir presión innecesaria. “Si vamos con la mentalidad de: ‘Hemos ganado aquí, vamos a ver qué hace ahora el Arsenal o el Aston Villa…’, la realidad nos puede dar una sorpresa», afirmó. Su estrategia incluye un enfoque más relajado, sugiriendo a los jugadores liberarse mentalmente para estar al máximo en los entrenamientos.
El proceso de desestrés no es nuevo en la carrera de Guardiola; anteriormente, cuando dirigía al Barcelona, también animó a sus jugadores a disfrutar tras una victoria. En una ocasión, le dijo a Gerard Piqué: “Geri, hoy quiero que quemes la noche”, a lo que el defensa, por entonces joven, respondió entusiastamente. Ese año, el Barcelona se coronó campeón en todas las competiciones.
Este fin de semana, Guardiola, además de planear la visita al Leeds, también asistió a un partido en Brescia, Italia, donde celebró con su amigo Edoardo Piovani, mánager del club. En el Estadio Rigamonti, Guardiola fue el invitado de honor del encuentro Brescia-Pro Patria, correspondiente a la Serie C. La expectativa es que sus jugadores lleguen frescos tanto física como mentalmente para el próximo enfrentamiento.
