El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado recientemente la composición de su nuevo consejo asesor en ciencia y tecnología (PCAST, por sus siglas en inglés), el cual parece haber elegido a sus miembros entre las figuras más prominentes de la lista Forbes. Esta elección sugiere que Trump está buscando asesoría entre líderes tecnológicos en lugar de científicos reconocidos, una decisión que podría cuestionar la verdadera función del consejo.
El PCAST fue fundado en 1933 por Franklin Delano Roosevelt bajo el nombre de Ciencia Advisory Board. Históricamente, este organismo ha contado con la participación de académicos y científicos de renombre. En contraste, el consejo de Trump incluye a multimillonarios como Mark Zuckerberg (Meta), Larry Ellison (Oracle), y Sergey Brin (Google), entre otros. De los 30 miembros, solo John Martinis, experto en computación cuántica de la Universidad de California en Santa Cruz y premio Nobel de Física en 2025, representa la verdadera ciencia. La mayoría son figuras de negocios del sector tecnológico, lo que plantea interrogantes sobre la orientación del consejo hacia la investigación científica fundamental.
Distinción entre Ciencia y Tecnología
La confusión entre ciencia y tecnología es un fenómeno común en la actualidad. La ciencia busca entender el mundo, mientras que la tecnología busca transformarlo. Aunque ambos campos se entrelazan, es fundamental reconocer sus diferencias. La historia de la física y la biología muestra que muchos descubrimientos clave tuvieron lugar gracias a innovaciones tecnológicas; sin embargo, estos avances fueron impulsados por el deseo de comprender la naturaleza, no por intereses comerciales. Científicos como Watson, Crick y Turing estaban motivados por la curiosidad y la búsqueda del conocimiento, a diferencia de la codicia que podría caracterizar el enfoque del PCAST bajo Trump.
Expectativas del Consejo Asesor
Dada la trayectoria de los miembros del PCAST, es poco probable que se priorice la ciencia básica, a pesar de ser la base del conocimiento que les generó riqueza. Los consejos que estos multimillonarios proporcionarán a Trump probablemente estarán alineados con sus intereses: promover tecnologías de la información, energía nuclear y encriptación cuántica. Esto refleja un enfoque pragmático que coincide con la agenda de Trump, quien busca capitalizar en sectores que le aseguran ingresos y poder.
Reacciones en la Comunidad Científica
Mientras tanto, la comunidad científica ha expresado su descontento con la dirección que ha tomado la ciencia en relación con las políticas de Trump. Más de 1.500 matemáticos han firmado un manifiesto para boicotear el Congreso Internacional de Matemáticos (ICM) si se realiza en Estados Unidos, como se tiene previsto para este verano. Este congreso, que se celebra cada cuatro años, es vital para redefinir subcampos en matemáticas y otorga la Medalla Fields, el reconocimiento más prestigioso en esta disciplina. Los desencuentros provocados por acciones militares y restricciones de visados por parte de la administración chocan con el espíritu de unidad internacional que busca fomentar este encuentro.
