Christine Ruiz-Picasso, nuera del célebre artista malagueño Pablo Picasso, falleció a los 97 años en su residencia en la Provenza, Francia, según informaron fuentes del Museo Picasso de Málaga. Christine fue una figura clave en la creación de este museo, llegando a materializar el sueño de su suegro de abrir un espacio dedicado a su obra en su ciudad natal.
Inicios y Creación del Museo Picasso
Originaria de Francia y graduada en cerámica, Christine Ruiz-Picasso visitó Málaga en 1992 para asistir a la exposición Picasso Clásico. Este viaje evocó su visita previa en 1954 junto a su esposo, Paul Ruiz-Picasso, y la llevó a considerar la posibilidad de crear un museo en honor a Pablo Picasso. Con una visión clara de que el arte trasciende barreras sociales, Christine logró sortear numerosos obstáculos y, en 2003, inauguró el Museo Picasso de Málaga, el cual se basa principalmente en sus donaciones y en la dirección de Carmen Giménez.
Un Legado de Arte y Perseverancia
Christine fue viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo de Pablo Picasso y Olga Khokhlova. Su conexión con el arte fue profunda, y tuvo la oportunidad de colaborar con su suegro en la creación de piezas cerámicas. En 1953, Picasso recibió una solicitud de obras desde Málaga, lo que llevó a que enviara a su hijo y a Christine para evaluar la situación de la ciudad y el potencial de ese nuevo museo. Sin embargo, el contexto político de la época obstaculizó el proyecto.
Un Nuevo Comienzo en los Años 90
El regreso de Christine a Málaga en los años 90 marcó un nuevo inicio. “Aquel contacto inicial fue la primera piedra”, comenta Mari Paz Temboury, hija de Juan Temboury, quien envió la carta a Picasso. A pesar de las dudas y la falta de apoyo inicial, Christine se dedicó a hacer del museo una realidad, trabajando para reunir el respaldo de las autoridades locales y del Ministerio de Cultura de Francia. Con la ayuda de Eugenio Carmona, historiador del arte, llegó a encontrar el Palacio de Buenavista, un edificio del siglo XVI que se convirtió en la sede del museo.
Reconocimiento y Homenajes
La colección que Christine y su hijo, Bernard Ruiz-Picasso, donaron, compuesta por 233 obras, fue fundamental para el éxito del Museo Picasso. Christine, al respecto, manifestaba su deseo de cumplir con el legado de su suegro, señalando que no buscaba reconocimiento personal, sino que quería que la obra de Picasso fuera vista en Málaga.
Christine recibió numerosos homenajes por su contribución a la cultura. En 2003, fue nombrada Hija Predilecta de Andalucía y, en 2008, recibió el Escudo de Oro de la Asociación de Artistas Plásticos de Málaga. Más recientemente, el auditorio del museo fue nombrado en su honor. A través de su dedicación, Christine dejó un impacto duradero en la vida cultural de Málaga y de España.
Memorias de una Vida Plena
A lo largo de sus visitas a Málaga, Christine siempre compartió historias fascinantes sobre la vida de Picasso, recordando momentos cotidianos que la mantenían conectada con su legado. Su salud había estado delicada en los últimos años, lo que hizo que su partida fuera un momento triste para quienes la conocían y la admiraban.
