Las recientes borrascas que han afectado a Andalucía han provocado significativas precipitaciones y fenómenos poco habituales, como una inundación hidrogeológica en Grazalema, Cádiz, donde el agua del acuífero ha comenzado a subir a zonas más elevadas. La situación ha alarmado a los residentes, quienes han informado sobre ruidos extraños y «zumbidos raros» provenientes del suelo. Especialistas sugieren que estos sonidos podrían estar relacionados con una actividad sísmica en el sur de Andalucía, levantando la posibilidad de que se estén generando hidrosismos, movimientos sísmicos inducidos por el agua en el subsuelo.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha indicado que, a pesar de las inquietudes, no hay evidencia científica que vincule las lluvias recientes con los movimientos telúricos en la región. En un comunicado, el IGN afirmó que no se pueden clasificar como hidrosismos debido a la falta de fundamentos científicos que lo respalden.
Fenómenos sísmicos en Grazalema
Los ruidos reportados provienen de Grazalema, un pueblo gaditano con una población aproximada de 1.500 habitantes, situado sobre un acuífero. Los residentes han descrito los sonidos como «zumbidos raros», similares a golpes contra las paredes. Con el acuífero saturado por las intensas lluvias de las últimas semanas, el agua ha comenzado a filtrarse por suelos y paredes, provocando el desalojo preventivo de varias viviendas debido al riesgo de deslizamientos.
Origen de los ruidos y temores en la zona
El geólogo y divulgador científico Nahúm Méndez ha explicado que aunque la causa exacta de estos ruidos no es clara, hay varias teorías posibles. Una de ellas sugiere que el movimiento del agua en superficie y su contacto con el suelo puede generar vibraciones y sonidos. Además, en el interior del acuífero, el agua en movimiento junto con el aire puede causar burbujas que, al estallar, también producen ruidos y vibraciones.
También se contempla la posibilidad de que se produzcan pequeños movimientos sísmicos locales. Según Méndez, el gran volumen de agua puede incrementar la presión en las rocas del subsuelo, lo que llevaría a pequeñas fracturas y liberaciones de energía percibidas por los habitantes como temblores.
Actividad sísmica en el sur de Andalucía
Desde el 3 de febrero, la Red Sísmica Nacional ha registrado varios terremotos de baja magnitud en el sureste de la provincia de Málaga, a unos 30 kilómetros de profundidad. El último evento, con una magnitud de 3, se registró en Gaucín durante las primeras horas de este sábado.
Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional, ha declarado que la aparición de estos terremotos no es inusual en la zona y que, generalmente, no suscitan preocupación. Sin embargo, se han establecido nuevas estaciones sísmicas para profundizar en la investigación de los eventos recientes.
Desmitificando los hidrosismos
Cantavella ha enfatizado que no hay evidencia que sugiera que las lluvias recientes hayan inducido los terremotos. Aclaró que, aunque las inundaciones pueden provocar fenómenos hidrogeológicos, no son indicativas de actividad sísmica. La coincidencia temporal entre las lluvias intensas y los movimientos sísmicos genera confusión, pero los datos actuales sugieren que no existe vínculo entre estos eventos.
La situación en Grazalema y las áreas afectadas sigue siendo objeto de seguimiento y análisis por parte de expertos, quienes continúan evaluando el impacto del temporal y la actividad geológica en la región.
