Conflicto Inmobiliario en Cuajimalpa: La Batalla por el Refugio Franciscano
En Cuajimalpa, la construcción de lujosos rascacielos continúa en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México. La carretera México-Toluca, clave en este desarrollo urbano, es el escenario de una intensa disputa legal que involucra a un terreno de 165 hectáreas, que anteriormente albergaba un refugio para animales. Esta situación ha generado un enfrentamiento entre la Fundación Haghenbeck y la asociación que cuidaba a los animales, culminando en una serie de escándalos y la intervención del Gobierno de Clara Brugada.
Orígenes del Conflicto Legal
La Fundación Haghenbeck, que juega un rol central en esta disputa, remonta el origen del conflicto a hace casi 50 años. Antonio Haghenbeck, su fundador, cedió verbalmente una parte del terreno al Refugio Franciscano para albergar perros y gatos rescatados. Este acuerdo se mantuvo sin conflictos hasta la muerte de Haghenbeck, momento en el cual sus sucesores reclamaron el control total del predio, en una área ahora altamente codiciada por desarrolladores inmobiliarios.
El Proceso Judicial y el Desalojo
Según Gonzalo Covarrubias, abogado de la Fundación, no existe un contrato formal que otorgue al refugio derechos sobre la propiedad. Esta interpretación fue respaldada en una sentencia de 2016. No obstante, el Refugio Franciscano defiende su posición basándose en un testamento de 1991 que estipulaba la protección animal como finalidad del terreno. En noviembre de 2020, la Fundación vendió el terreno a un fideicomiso del Banco Ve por Más, una transacción que ha suscitado cuestionamientos.
Después de que la Fundación asumió la propiedad, ofreció reubicar al Refugio Franciscano en un terreno alternativo, pero las partes no lograron llegar a un acuerdo. De este desacuerdo surgieron varios litigios, órdenes de desalojo y recursos legales. Finalmente, el 8 de diciembre de 2022 una magistrada ordenó la restitución del predio a la Fundación, lo que llevó a un desalojo forzado el 10 de diciembre.
Intervención del Gobierno y Acusaciones de Maltrato Animal
La situación se tornó crítica cuando, tras el desalojo, el 13 de diciembre, las autoridades ambientales y fiscales investigaron la situación de los animales en el refugio. El Refugio Franciscano alegó que no hubo supervisión oficial antes del desalojo, sosteniendo que se montó un operativo para justificar acusaciones de maltrato. El 7 de enero, al menos 200 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana aseguraron cerca de 900 animales, de los cuales muchos presentaban signos de maltrato y enfermedad.
Controversias y Críticas
Las cifras de animales rescatados han sido cuestionadas por ambos lados. Mientras la Fundación afirma que todo el proceso fue legal, el Refugio sostiene que las condiciones del albergue fueron alteradas antes del peritaje. El Gobierno de la Ciudad de México defendió su actuación como parte de la investigación por maltrato animal, destacando la necesidad de estabilizar y vacunar a los animales rescatados.
Expertos en derecho inmobiliario advierten que este caso crea un precedente peligrosamente ambiguo, sugiriendo que podría permitir que el gobierno intervenga en desarrollos inmobiliarios legalmente establecidos bajo la normatividad. El secretario de Gobierno, César Cravioto, afirmó en una reciente reunión que no hay autorizaciones para nuevos proyectos en el predio mientras esté bajo la actual administración.
