Chile avanza en la fabricación de satélites para la investigación científica
Chile se prepara para fabricar sus propios satélites con el objetivo de obtener información valiosa para la investigación científica. El país cuenta con la infraestructura necesaria para ensamblar al menos siete satélites de 23 kilogramos cada uno, además de un satélite de 200 kilos, destinado a la observación de la Tierra. Este desarrollo se llevará a cabo en el Centro Espacial Nacional (CEN), inaugurado el 22 de diciembre de 2025, ubicado en la base aérea Los Cerrillos, al sureste de Santiago.
El CEN, con una extensión de aproximadamente 5,800 metros cuadrados, busca generar conocimiento en diversas áreas como astrofísica, y proporcionar datos espaciales que serán útiles para investigaciones climáticas, agrícolas y oceanográficas en el territorio chileno. Esta iniciativa también está diseñada para fortalecer la seguridad del país frente a amenazas externas.
Objetivos del Centro Espacial Nacional
Aldo Valle, ministro de Ciencias, ha destacado la importancia de reducir la dependencia tecnológica de Chile con respecto a otros países, afirmando que este proyecto es un hito histórico para el país. Resaltó la necesidad de contar con un sistema satelital para la prevención de desastres naturales y la respuesta a los retos del cambio climático.
La inauguración del CEN en el gobierno de Gabriel Boric marca un paso significativo en un proyecto que se gestó durante la segunda administración de Sebastián Piñera. A pesar de las diferencias políticas, Boric enfatizó la importancia de un proyecto compartido, indicando que el centro es un símbolo de unidad en la búsqueda de desarrollo científico.
Operaciones y tecnología en el CEN
Valle no ha especificado una fecha exacta para la operación completa del CEN, pero anticipa que las primeras actividades podrían comenzar en el primer semestre del año. La instalación tiene una estructura en forma de «hache», dividida en cuatro áreas, una de las cuales está destinada al control de misiones espaciales y al monitoreo de satélites en órbita de manera autónoma desde Chile.
El CEN cuenta con tres laboratorios esenciales. Uno de ellos está enfocado en la ciencia de datos, dedicado al análisis y procesamiento de grandes volúmenes de información geoespacial. Utilizará un computador de alto rendimiento y un centro de datos. Valle explica que este laboratorio será crucial para el desarrollo de soluciones e herramientas apoyadas en inteligencia artificial.
Otro laboratorio se destinará a fomentar el emprendimiento y la innovación, con el objetivo de fortalecer las capacidades tecnológicas de Chile y promover la creación de startups. Este espacio servirá de enlace entre la academia, la industria y el Estado, buscando potenciar el talento nacional en el ámbito espacial.
Fabricación de satélites y sus aplicaciones
Además, el CEN albergará un laboratorio donde se fabricarán los primeros ocho satélites con tecnología chilena. Este espacio, que comprende 600 metros cuadrados de sala limpia, está acondicionado para un ambiente controlado de partículas. Según el presidente Boric, los satélites ayudarán a sectores cruciales como la pesca, la agricultura y la minería, así como en la protección del océano Pacífico ante derrames de sustancias químicas y en la detección temprana de incendios.
Cada satélite estará equipado con tecnologías específicas para diferentes propósitos, como la observación óptica de cultivos. Esto permitirá monitorizar áreas sembradas y prever los posibles precios de producción de ciertos cultivos, como explicó el general Christian Stuardo, director espacial de la Fuerza Aérea de Chile (FACh). Se estima que el lanzamiento de estos satélites podría materializarse en una década.
El CEN no solo estará disponible para la comunidad científica y académica, sino que también abrirá sus puertas a la ciudadanía, fomentando una política de Estado con uso dual que busca integrar a la academia, el sector privado y la población en un ecosistema de innovación avanzado.
Aunque el CEN está situado en la Región Metropolitana de Santiago, se proyecta la construcción de otros polos científicos en las regiones de Antofagasta y Magallanes, ampliando así el alcance del desarrollo espacial en Chile.
