La contaminación por mercurio: un problema global desde Minamata
A mediados del siglo XX, la bahía de Minamata en Japón se convirtió en el símbolo de los desastres provocados por la contaminación por mercurio. Este vertimiento indiscriminado de desechos industriales provocó una tragedia que ha dejado secuelas en miles de personas, con casi 3.000 afectados que sufren síntomas dolorosos y malformaciones congénitas, principalmente debido al consumo de pescado contaminado.
El Convenio de Minamata y su relevancia actual
Recientemente, participamos en la COP 6 del Convenio de Minamata en Ginebra, un marco creado por Naciones Unidas para mitigar los efectos y el uso del mercurio. Allí, transmití el mensaje de las comunidades y gobiernos indígenas de la Amazonía, quienes enfrentan una alarmante amenaza: la contaminación por mercurio no solo pone en riesgo a nuestros pueblos, sino que afecta directamente a los ecosistemas y la biodiversidad de la región.
Emergencia ambiental en la Amazonía
La explotación de oro en la Amazonía ha desencadenado una emergencia ambiental que no podemos ignorar. Durante la COP30 de Cambio Climático en Belém do Pará, se enfatizó que el uso del mercurio no se limita a casos aislados, como Colombia, donde estudios de la Universidad de Cartagena revelan niveles de contaminación 15 veces superiores al límite seguro establecido por la Organización Mundial de la Salud. En Brasil, el Instituto Escolhas informa que el 92% de la comunidad Yanomami, ubicada en el alto Tapajós, presenta concentraciones alarmantemente altas de mercurio en sus cuerpos.
Impacto socioeconómico y cultural
Este problema va más allá de la salud física. Las comunidades han establecido alertas sobre los peces que no deben consumir, lo que complica la transmisión de sus conocimientos ancestrales. Es una tarea difícil explicar la necesidad de cambiar estos sistemas de conocimiento ante la realidad de que el agua está contaminada y los peces acumulan mercurio, un metal que los cuerpos humanos no pueden metabolizar. Además, la minería ilegal también ha generado un aumento de la violencia contra los defensores del medio ambiente y ha exacerbado las disputas por el control del mercado ilegal de oro en Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Ecuador y Brasil.
Un llamado a la acción y a la representación indígena
En la actualidad, la Amazonía es la región del mundo que más mercurio emite, y a pesar de los avances del Convenio de Minamata, la participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones sigue siendo mínima. Es fundamental que recibamos financiamiento directo para llevar a cabo nuestras propias iniciativas de conservación y que el monitoreo de nuestra salud sea constante. Además, es vital que la representación de los pueblos amazónicos sea más prominente en las instancias que abordan el problema del mercurio y sus regulaciones internacionales.
La riqueza del territorio amazónico
Representando el Macroterritorio de los Jaguares de Yuruparí, una de las áreas mejor conservadas del bioma amazónico, afirmo que no hay riqueza más sagrada que la del territorio. El oro brilla donde muere el río, y no podemos permitir que se repita otra gran tragedia ambiental, mientras el mundo, como el rey Midas, pierde de vista su propia destrucción.